Raúl Rodríguez expone su “mirada a Ferrol” en el corazón de Amboage
Es la primera muestra del artista, alumno de Blanca Escrigas, y reunió a una multitud en su inauguración
A sus 54 años, Raúl Rodríguez Martínez acaba de inaugurar su primera exposición de pintura en el establecimiento Platea, en la plaza de Amboage, en cuyas paredes asoman un puñado de obras como pequeñas ventanas a algunos de los rincones más reconocibles de la ciudad y también de sus parroquias, pasadas por el filtro luminoso y colorido de los pinceles del artista.
‘Mirando Ferrol’ es el título de una muestra en la que, además de una obra dedicada al propio establecimiento hostelero, se pueden ver otras en las que se retratan playas como la de A Fragata o Santa Comba, la Pescadería de Ucha, el puerto de Curuxeiras, la iglesia de Dolores o el paseo de Ares, además de bodegones y otras piezas. Todas ellas pueden admirarse desde este martes, cuando se dio el pistoletazo de salida.
La inauguración congregó a una multitud y Teresa, hermana de Raúl, quiso agradecer a Blanca Escrigas, la maestra, “su cariño y dedicación”, pero también a Manel Almeida, dueño del local, y a su equipo, “por aguantar sus días buenos y no tan buenos, protegerlo y darle cariño a diario, y también sus churros, que no los perdona”, bromeó.
Sensibilidad única
Raúl pintó desde siempre con rotuladores en su casa, pero, hasta que este año se apuntó a las aulas de Escrigas en Espazo Branco, no había probado la acuarela. Eso sí, ya se había decantado por ilustrar paisajes y espacios. Su maestra explica que está “muy concentrado en las clases cuando coge el pincel”, acudiendo una vez por semana a una sesión de hora y media a la que, confirma el artista, volverá el próximo curso.
Abrumado por la acogida de su exposición, repartiendo abrazos a todos los que quisieron acompañarlo, sostiene su hermana Teresa que es la suya una “visión de la ciudad que no es limitada, sino libre, emocional e intuitiva”, algo que “conecta muy bien con el arte contemporáneo actual, donde muchas veces importa más la mirada que la técnica”.
La “sensibilidad única” de Raúl se quedará un tiempo en el Platea, pero ya hay quien está llamando a su puerta para que acuda a exponer a Canido. Eso sí, aunque tienen pretendientes, de momento los cuadros no están a la venta.
Una tienda de Adidas para regalarle a su gran amigo Andrés
Cuando Andrés Fraga Vellón regentaba la “mítica” tienda Adidas de la calle Real era habitual verlo charlando con Raúl, cuya madre, Chicha, tenía la no menos emblemática mercería El Encanto. Así, después de tantos años de amistad, el artista no solo quiso pintar la fachada del establecimiento deportivo, sino que también ha reservado ese cuadro para regalárselo a su gran amigo.











