Sindicatos y patronal entran por fin en materia en el convenio del metal
La reunión de este jueves, la primera después de tres jornadas de paro, permitió empezar a negociar puntos concretos
Después de cinco meses con muy pocos avances, la mesa de negociación del convenio siderometalúrgico de la provincia de A Coruña entró este jueves en una nueva fase. El encuentro entre los representantes de los tres grandes sindicatos –CCOO, CIG y UGT– con la patronal en la sede de la Confederación de Empresarios de A Coruña sirvió para reabrir un diálogo que hace apenas dos semanas, antes de la convocatoria de las tres jornadas de huelga, parecía una quimera.
El signo más relevante de este cambio de rumbo es la disposición de la parte empresarial de iniciar un intercambio sobre aspectos concretos que, aunque en una primera valoración, las centrales sindicales califican de “insuficientes e moi afastadas das demandas do persoal”, sí “representan unha viraxe respecto á súa actitude de bloqueo nas últimas semanas”.
Es un paso, y no menor. En ese sentido, la patronal mantiene su idea inicial de extender a cinco años la vigencia del acuerdo o las subidas salariales “alonxadas das reivindicacións sindicais”, pero en otros puntos parece haber más receptividad. Es el caso, enumeraron los portavoces sindicales, de la reducción de la jornada, el aumento de un día de vacaciones, la regulación de los contratos fijos-discontinuos, la ampliación de la subrogación a otros sectores y el compromiso a estudiar medidas “que eviten o abuso das empresas de traballo temporal”.
Movilización
Aunque, en una primera valoración inicial, los movimientos son “insuficientes”, el hecho de que se hayan producido es, subraya la parte social, “consecuencia directa da presión e a forza demostrada polas traballadoras e traballadores do metal que secundaron masivamente as tres xornadas de folga. A mobilización foi a que trouxo a patronal á mesa”, señalaron los sindicatos en un comunicado conjunto.
En ese sentido, los representantes de los trabajadores también resaltan que otra muestra del cambio de actitud es la aceptación de la propuesta sindical de mantener dos reuniones a la semana, algo a lo que hasta ahora la patronal no se había abierto. La siguiente será justamente el próximo martes, 2 de junio, en la que las centrales trasladarán una valoración formal sobre las medidas planteadas por las cinco organizaciones empresariales en la mesa.
Convocatoria del 9 al 11 de junio si no hay avances
Si no se producen avances significativos en las reuniones que ya tienen fecha –el martes y el jueves de la semana que vienes y las que se pudiesen fijar la siguiente–, las centrales sindicales volverán a la huelga del 9 al 11 de junio, que ya están convocadas, aunque podrían suspenderse en el caso de que la negociación se mantenga por estos derroteros.











