Alitas de pollo con adobo argentino y criollos que “no repiten” triunfan en el Mercado de Ferrol
Para que quien no sea muy fan de la costilla tenga alternativas en las churrascadas

Ya huele a churrasco. Con la llegada del buen tiempo, las brasas empiezan a calentar para juntar a la familia y las amistades en torno a la barbacoa. Comidas o cenas que son mucho más que eso, pero en las que siempre tiene que haber algún “repugnante” que no come costilla y debe buscarse alternativas.
Afortunadamente, en Elia y Eladio tienen para todos los gustos. La carnicería del Mercado de A Magdalena que regenta José Ramón Pena Fouce propone, en primer lugar, darle una oportunidad a las suculentas alitas de pollo que están adobadas con un aliño al estilo argentino que “no pica, pero les da una gracia y tiene la ventaja de que en la parrilla no se secan y quedan superjugosas. Se están vendiendo muy bien”.
Asimismo, en su puesto está triunfando para hacer a la brasa la aguja de ternera con hueso, “cortada un poco más gorda que una chuleta, y hecha como se haría el chuletón. Queda riquísima porque es mucho más tierna”, apunta, enumerando también el mismo corte, pero de cerdo, esta vez deshuesado, e incluso los muslos de pollo abiertos. “Quedan muy sabrosos. Y aconsejo quitar la piel porque, de lo contrario, quedaría muy grasiento”, añade.
No se olvida, en esta parrillada alternativa, de sus famosísimas hamburguesas de elaboración propia que, por encarga, podría hacerlas “con un gramaje más gordo para que no se pasen en el fuego y no queden secas”.
Finalmente, Pena recuerda que otros de los reyes de una buena barbacoa, como ya decía Georgie Dann en su emblemática canción, son los chorizos. Él tiene “el rojo, el de toda la vida, pero muy poco curado para que quede rico” y, por supuesto, el criollo aunque, en este caso, todavía más especial porque, asegura, el suyo “no repite”, algo muy a tener en cuenta al tratarse las churrascadas de reuniones donde la comida (y bebida) son mucho más copiosas que de costumbre.











