Tejer en público en Ferrol y regalar sonrisas a menores vulnerables que vienen a operarse a Galicia
Cristina Martínez, de Con Dos Ovillos, promueve un año más la cita con las agujas, pero esta vez será solidaria
Cuando a finales de 2019 empezó la andadura con su negocio en la calle del Carmen, Cristina Martínez ya reunió pocos meses después a la comunidad que se creó en torno a su proyecto, Con Dos Ovillos, para sumarse al Día Internacional de Tejer en Público y sacar sus agujas y lanas a las calles.
Después, cuando el negocio se mudó a la plaza de Ultramar en junio de 2023, continuó con una actividad que a ella le sale de forma espontánea. “Yo salgo y tejo”, dice, sin darse demasiada importancia a pesar de que la última vez que lo hizo consiguió juntar a unas setenta personas con ella.
Quienes conocen a esta catalana que lleva décadas siendo ya de Ferrol saben que lo de estarse quieta no va con ella. Así que este año volverá a repetir la convocatoria, pero dándole un giro de tuerca.
Tierra de Hombres
Explica que la idea surgió hablando con una de sus clientas, María Filgueira, que es voluntaria en Tierra de Hombres, una ONG que, entre otras muchas líneas de ayuda, facilita la llegada de menores vulnerables que no pueden ser operados en sus países de origen y son intervenidos en el Hospital Materno Infantil de A Coruña, aportando todo el engranaje que les permite viajar hasta aquí y ocupándose también de buscarles familias de acogida —una de ellas con domicilio en Ferrol— para el tiempo que se encuentren en Galicia.
Ambas llegaron a la conclusión de que podían animar a quienes se apuntasen a tejer en la calle a realizar un mismo patrón de muñecos de ganchillo con los que obsequiar a estos niños y niñas.
Participación abierta
El evento está fijado para el viernes 12 de junio en la plaza de Ultramar, desde las 17.00 horas, y contarán de nuevo con la colaboración de la cafetería El Saco, que normalmente no abre a esas horas y lo hará para impulsar la iniciativa. Expresa Cristina que, al igual que en las anteriores ocasiones, se trata de una cita abierta a la participación de quien lo desee.
“No tienen por qué ser clientela de mi tienda, ni siquiera comprarme a mí los materiales, puede venir cualquiera que quiera pasar un buen rato”, incide, recordando que lo importante es sentarse al aire libre a hacer una de las cosas que más les gusta y tomarse un café con gente que comparte su misma afición. Todo ello, además, elaborando animales de ganchillo que están llamados a acompañar a críos que lo van a agradecer de corazón.
Una efeméride que une a gente de todo el mundo lana a lana
Fue la australiana Danielle Landes la que, en 2005, empezó a celebrar el ‘World Wide Knitting en Public Day’ para demostrarle al mundo que esto de tejer no es una cosa “solo para abuelas”. Desde 2011 se empezó a popularizar también en Europa gracias a la danesa Astrid Salling y ahora se conmemora en todos los continentes el segundo sábado del mes de junio. El objetivo de este evento es doble. Por un lado, pretende visibilizar la acción de calcetar o hacer ganchillo, actividades que son mucho más intergeneracionales de lo que se pueda imaginar, y también fomentar la comunidad. Y es que compartir labores da pie a crear vínculos entre las personas que tienen una misma afición.











