Naturgy avanza en el proyecto de repotenciación del parque eólico de As Somozas
La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, conoció este martes de primera mano los trabajos realizados
La repotenciación de parques eólicos está siendo desde hace años una de las grandes estrategias de la Xunta de cara reducir el impacto visual y ambiental de sus aerogeneradores y a cumplir los objetivos de descarbonización europeos. A día de hoy, están activos 17 de estos proyectos, de los cuales ocho ya se encuentran autorizados o en obras y los nueve restantes en diferentes fases de tramitación, una operación que, como destacó este martes la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, permitirá en los próximos años incrementar en un 35% la capacidad de producción energética gallega a la vez que se suprimen 626 unidades en todo el territorio.
Así lo relató la representante autonómica durante una visita a uno de estos complejos, el de As Somozas, propiedad del grupo Naturgy, que inició a mediados del pasado 2025 este proceso de modernización y que culminará a lo largo de este mismo ejercicio. El encuentro, que no estuvo acompañado por el buen tiempo, contó también con la presencia de la responsable de Desarrollo de proyectos renovables de la eléctrica en Galicia, María Landeira, y el alcalde de As Somozas, Juan Alonso Tembrás, entre otras autoridades.
En el caso de este proyecto concreto, tal y como señaló la compañía, se pasarán de 81 a nueve aerogeneradores, manteniendo una potencia similar –de 49,6 a 46,4 MW– pero incrementando su producción energética hasta los 168 GWh, el equivalente en consumo de 48.000 hogares. A este respecto, la multinacional detalló que el desmantelamiento de las unidades y el cableado de las antiguas instalaciones ya se ha completado, mientras que la supresión de las cimentaciones se sitúa en un 75%, una operación que concluirá este mismo mes de mayo. De igual modo, las labores de obra civil están “prácticamente finalizadas”, al tiempo que se continúan los trabajos de restauración ambiental.
La visita
En cuanto a la visita en sí, tras un pequeño encuentro en el centro cívico somocense para abordar las medidas de seguridad que los asistentes debían respetar, la comitiva partió hacia la nueva ubicación de uno de los aerogeneradores para conocer de primera mano el proceso de instalación. Una vez allí, los diferentes representantes de la compañía eléctrica detallaron a la titular de Medio Ambiente las diferentes actuaciones que se estaban simultaneando, desde la mencionada demolición de las bases de los molinos originales, de más de 25 años, hasta el montaje de las nuevas unidades.
Y es que, aun rodeados de una espesa niebla, podía apreciarse fácilmente el enorme tamaño de estos elementos, una impresión que se veía reforzada tanto por los segmentos aún no montados junto a la base del molino como por las palas de los aerogeneradores, con una longitud de 73,7 metros –como referencia comparativa, el diámetro de la parte móvil de cada unidad alcanza los 150 metros, prácticamente el doble del ancho de la plaza de Armas desde los extremos de Dolores y Galiano–.
Impacto
“Entendemos que temos que seguir avanzando nas enerxías renovables dende o punto medioambiental e económico, pero tamén social”, defendió tras la visita Vázquez Mejuto, incidiendo en el gran impacto de estos proyectos en los municipios en los que se asientan. En este sentido, la responsable autonómica explicó que, una vez se completen todas las iniciativas en marcha, el volumen de emisiones en Galicia se reducirá en unas 800.000 toneladas anuales de CO2, el equivalente, incidió, a 695.000 coches o todo el parque de turismos de A Coruña.
Finalmente, la conselleira puso en valor tanto la labor de las empresas realizando estas iniciativas –recordando que la nueva legislación autonómica busca alcanzar diez años antes del límite los objetivos de neutralidad de la Comisión Europea–, así como del resto de áreas de la Xunta implicadas, apuntando que son unos trabajos que implican mucho más que la retirada de las unidades más antiguas.
Por su parte, la responsable de proyectos renovables, María Landeira, señaló que la sustitución de los regeneradores supone una inversión de entre 65 y 67 millones de euros, los cuales fueron cofinanciados por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation –gestionados mediante el Programa de Repotenciación Circular del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno central–. La profesional, además de detallar las características del nuevo parque, recordó que parte de las infraestructuras de las instalaciones antiguas se reutilizan, lo que, sumado a las tareas de recuperación del entorno, reducen más si cabe la huella de estos complejos. En cuanto a los principales retos que supone una actuación de esta envergadura, Landeira Suárez apuntó al propio desmantelamiento en sí, dadas las dificultades logísticas que implica el traslado y manipulación de las piezas, así como la relación con los vecinos, pues la empresa se marcó como objetivo mantenerlos informados.











