El repintado de las calles reflota el problema de los garajes sin regularizar
En Caranza, la AVV está ejerciendo de “intermediaria” para animar a los vecinos a legalizar estos espacios
Ferrol sufre, desde hace muchos años, un importante problema de aparcamiento. Con una tasa de 0,72 vehículos por cada habitante –en base a los datos de 2022 recopilados del Instituto Galego de Estatística (IGE) por la consultora Doymo para la elaboración de la memoria para la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la ciudad naval–, no son pocos los barrios que constantemente transmiten al gobierno local la necesidad de habilitar más plazas para dar respuesta a la demanda existente.
Sin embargo, si bien el debate en torno a esta coyuntura tiende a girar alrededor de la falta de espacio, existe otra problemática de la que no se suele hablar y que ha vuelto a resurgir, precisamente, a raíz de las medidas municipales para aumentar el número de plazas disponibles: la de los garajes sin regularizar. Así, con el inicio de las labores de repintado de las calles esta semana en Caranza, esta cuestión se ha hecho especialmente evidente, con decenas –si no centenares– de vecinos viendo como los nuevos estacionamientos se sitúan frente a los accesos de estos espacios que, al menos sobre el papel, no existen.
Bloqueo de accesos
“El problema surge con el repintado, porque en el proyecto se indica dónde se pueden poner las plazas, incluidos los garajes”, explica Mapi Rodríguez Venancio, presidenta de la AVV Cuco Ruíz de Cortázar de Caranza, relatando que la entidad se dio cuenta de la situación que se aproximaba tras inspeccionar la documentación del conjunto de intervenciones, dado que estas comenzarían por ese barrio. Ante esto, detalla, “consideramos necesario actuar como intermediarios entre los residentes y Urbanismo porque, aun sin defender la ilegalidad, tampoco es justo que mañana tengas un garaje con 100 coches que se queden bloqueados porque alguien aparcó delante y que a lo mejor no mueva su vehículo en varias semanas”.
En este sentido, la representante –que insiste en que no se trata de una tesitura única de Caranza, pero que se ha hecho visible allí al comenzar el repintado en esa zona– apuntó que la asociación realizó durante los últimos días una ronda de contactos entre las diferentes unidades vecinales para conocer cuáles tienen cocheras “ilegales” e instarles a regularizar su situación lo antes posible para evitar conflictos. A este respecto, Rodríguez Venancio insiste en que su labor se limita a “avisar” de las consecuencias de no realizar dicha gestión, incidiendo en que, por la Ley de protección de datos, no podían aportar una relación de los garajes sin permiso de los que tienen constancia.
Respuestas variadas
La otra cara del problema, como relata la presidenta, es la respuesta de algunos de los afectados ante esta situación. Y es que, si bien no es raro ver por Ferrol multitud de espacios sin un vado oficial solicitando “por favor” que no se aparque frente a la salida, también hay muchos otros que llevan décadas sin regularizarse –o sin renovar el vado– sin que se hayan tomado medidas al respecto, de modo que el aviso de que debe realizarse esta gestión genera reacciones cuanto menos hostiles. A esto se suma el hecho de que, en algunos casos, la puesta al día de los estacionamientos implica un desembolso económico, pues además de las pertinentes tasas –que se calcula en base a la distancia solicitada–, también hay que cumplir una serie de criterios que supondrían la realización de obras.
“Algunos nos dijeron que por qué, después de 50 años, les veníamos ahora con ese cuento”, lamenta la portavoz vecinal, señalando, además, que muchos de los que ahora van a intentar conseguir un vado tendrán que presentar la documentación del garaje y descubrirán que estaban en una situación de ilegalidad –o que el espacio ni tan siquiera estaba registrado como cochera–. “Nosotros defendemos que quien tiene un privilegio debe pagarlo, como lo hace la Iglesia, porque tiene un garaje, o los vecinos de Padre Feijóo y los de las viviendas de Marina de la avenida do Mar”, señala.
En cualquier caso, la presidenta explica que el repintado, en la mayoría de los casos, no es algo que vaya a suceder de un día para otro, así que los afectados tienen cierto margen para contactar con Urbanismo, pero al mismo tiempo los apremia a iniciar las gestiones lo antes posible porque sí se han acometido ya los trabajos en algunos puntos y, con ello, se han dado casos de entradas a estacionamientos bloqueadas por vehículos aparcados de forma totalmente legal –y que, por tanto, no se pueden retirar–. Por último, como nota curiosa, Mapi Rodríguez relata algunas situaciones llamativas, como la de un edificio en el que alguien pintó en la acera una línea amarilla casi el doble de larga de lo que establece la ordenanza o antiguos vados caducados que nunca se revisaron.
Según las previsiones
Cuestionado sobre esta situación, el gobierno local de Ferrol ha sido contundente en su respuesta: “El pintado que se está realizando en la zona se mantendrá tal y como está previsto actualmente”. Así, desde el Concello se recuerda que cualquier particular o comunidad de vecinos que desee contar con un vado “deberá iniciar el procedimiento habitual para su concesión”.
Por otra parte, en aras de conocer la extensión de esta problemática en el término municipal, se consultó sobre la misma a diferentes entidades vecinales de Ferrol, concretamente a las de aquellos barrios que suelen denunciar mayores problemas de estacionamiento. En todos los casos se señaló que no tenían constancia directa de que hubiese garajes no regularizados en el barrio, pero que sí creían que podría haber alguno, algo que se sabrá con certeza una vez el repintado de la señalización horizontal comience a acometerse en dichas zonas –en Ultramar, por ejemplo, las actuaciones se abordarán en una reunión el próximo viernes–.
¿Qué dice la ordenanza?
La actual ordenanza municipal para la concesión de vados y permisos de acceso a los garajes fue puesta en marcha en el año 2008, durante el mandato del socialista Vicente Irisarri, y puede consultarse dentro del apartado ‘Normativa’ de la sede electrónica de la web oficial del Concello de Ferrol. El documento, de este modo, detalla dos tipos de licencias diferentes: por un lado, los pasajes o rampas para entrar o salir de la propiedad –haya o no acera–; y, por otro, la de los estacionamientos en sí. En este sentido, la normativa responde a la necesidad de regular el tránsito en supuestos diferentes a los garajes, como pueden ser obras, vehículos comerciales o negocios como talleres.
De este modo, el documento detalla aspectos como las medidas de dichos accesos –tres metros de largo salvo en casos excepcionales y justificados que, por necesidad a la hora de maniobrar, se puede ampliar hasta cinco–; las situaciones en las que deben solicitarse y el procedimiento para hacerlo; características y requisitos para cada modalidad –permanentes comunes o temporales, laborales y de obras–; la documentación necesaria; el diseño de la cartelería del vado o su identificación. De igual forma, también se incluyen datos relevantes para la situación particular que se está viviendo en Caranza, como revocaciones, suspensiones y anulaciones de permisos, los derechos y obligaciones de quien obtiene uno y, sobre todo, el proceso de regularización de las licencias municipales. A este respecto, detalla que a los titulares de uno de estos accesos, de no realizar la tramitación por cuenta propia, el Concello les remitirá un requerimiento para que inicien el procedimiento en un plazo de 15 días o, en su defecto, que retiren los elementos instalados de forma ilícita, como rampas o cartelería –sin perjuicio de la multa por su colocación—.











