Adiós Camiño do Inglés, hola Dani
El chef ferrolano ofreció en el Día de la Madre el último servicio de su restaurante del puerto, tras 16 años al frente del mismo y tras haber trazado el camino a seguir de muchos cocineros

Días muy emocionantes para el chef ferrolano Daniel López, quien este domingo escenificó su último “baile” en su restaurante de la calle Espartero.
El día escogido para coronar esta etapa de éxito y sabor fue, precisamente, una de las jornadas que más comidas sirven los restaurantes, el Día de la Madre.
Había expectación por este servicio y, como no podía ser de otro modo, Dani no defraudó, y eso pese a cocinar con un corazón henchido de emoción en un restaurante a rebosar.
Llegó al local, como acostumbra, pasadas las diez y media de la mañana, aunque muy probablemente con una sensación diferente, la misma que aseguraba sentir unas horas antes y en los días previos a este final del camino, valga la redundancia. “La avalancha de mensajes de cariño ha sido realmente increíble”, aseguraba el chef en los instantes previos al cierre, insistiendo en que “muchos me preguntan qué voy a hacer, y a todos les digo que necesito mi tiempo y que en breve hablaré”.
Haga lo que haga tras este final de ciclo, seguramente será algo bueno para Ferrol y para el propio Dani, quien ya marcó en su día el camino a seguir por otros chefs de éxito en la zona. Y es que por su restaurante pasaron y se formaron muchos cocineros que hoy despuntan por su cuenta o en otros locales, convirtiéndose en un auténtico referente de su ciudad pero también de Galicia y España.
Se ha codeado con los mejores del mundo y ha llevado siempre la cocina de la tierra y el producto local allá donde ha estado; en programas televisivos y hasta con estrellas de Hollywood como Eva Longoria. También ha sabido como nadie traer a las mesas de la urbe sabores de otras latitudes que ha combinado a la perfección, ferrolanizando como solo él sabe, cada ingrediente, cada producto y cada uno de los platos que ha ideado, o esculpido, porque, puestos a calificar su trabajo, Dani, el inglés más ferrolano, es un auténtico artista, cual Miguel Ángel con su David, diseñando platos anclados siempre en sus raíces y adornados de sus vivencias y atrevimiento.
Y es que a atrevido pocos le ganan, ya que él hizo lo que nadie antes, arriesgarse y traer a Ferrol otra forma de entender la cocina, de saborearla y disfrutarla. Cuánto queda de aquel joven que iniciaba sus pasos con su propio negocio en la calle María, solo él lo sabe, aunque los que disfrutaron alguna vez de su comida pueden decir que su esencia siempre prevalece.
No hay “camino” sin fin, ni final al que no suceda un nuevo comienzo. Sin duda, habrá que estar muy pendientes de su próximo pase. ¡Suerte, Dani!









