La construcción de las 20 viviendas en el Cuartelillo de Marinería costará cuatro millones
La demolición de las edificaciones actuales está presupuestada en 260.000 euros
El proyecto de Casa 47 Entidad Estatal de Vivienda para construir alrededor de una veintena de viviendas –el número exacto deberá precisarse en el correspondiente proyecto constructivo– en el antiguo Cuartelillo de María, un recinto militar desafectado localizado entre la calle María y el campo de San Roque, tendrá un coste de algo más de cuatro millones de euros. Es el presupuesto estimado que maneja la antigua Sepes para una intervención que forma parte del Plan de Vivienda Asequible presentado por el Gobierno central, que prevé movilizar más de 68.000 nuevos pisos de alquiler en los próximos años.
La iniciativa sigue quemando etapas y, así, tras adjudicarse el pasado mes de febrero a la empresa local Proyfe la redacción del proyecto de demolición de las construcciones sin uso existentes en la parcela, Casa 47 ya dispone del documento completo. Lo recibió el pasado 17 de abril y en estos momentos se encuentra en fase de supervisión para su aprobación técnica y posterior tramitación. En todo caso, el coste aproximado de las demoliciones se sitúa en el entorno de los 260.000 euros.
La licitación de estos trabajos coincidirá con el plazo de evaluación de las ofertas para la urbanización del ámbito, licitación que se publicó este mes de abril y que mantiene abierto el plazo de presentación de ofertas hasta el 14 de mayo.
La actuación se desarrollará en una superficie de algo más de 1.600 metros cuadrados. Este proyecto de urbanización incluye el afirmado de tierras y su pavimentación, además de las diferentes redes de servicios de abastecimiento de agua, saneamiento, energía eléctrica, alumbrado público, telecomunicaciones, jardinería, mobiliario urbano, gestión de residuos e integración ambiental.
La entidad estatal Casa 47, antigua Sepes, compró la propiedad al Invied, del Ministerio de Defensa
Desde el ente estatal se consideró conveniente que ambos proyectos, demolición y urbanización, se tramitasen de manera independiente por estar sujetos a regímenes administrativos diferenciados y a plazos de aprobación no coincidentes –los segundos suelen dilatarse más–. No obstante, a finales del pasado mes de marzo, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, había anunciado que los trabajos de demolición comenzarían “en cuestión de semanas”.
Proyecto
El Cuartelillo de Marinería pertenecía hasta febrero del año pasado al Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa –Invied–. Entonces, el Sepes, antecesor de Casa 47, lo adquirió para poder iniciar el desarrollo de la parcela, uno de los 50 que el Ejecutivo identificó como adecuados para poder promover vivienda pública de alquiler en propiedades de titularidad del Ministerio de Defensa.
Según consta en el Plan Xeral de Ordenación Municipal –PXOM– los terrenos son urbanos no consolidados. La distribución interior reserva los usos residenciales en el lateral del inmueble anterior hacia el Campo de San Roque, con cerca de unas 40 plazas de estacionamiento privado en parking subterráneo. Además, en el frente de la calle María se habilitan doce plazas de estacionamiento en batería o espiga y con un espacio interior de tipo deportivo de cerca de 250 metros cuadrados.
La construcción de vivienda pública en el Cuartelillo de Marinería es la primera actuación de Casa 47 en la ciudad.
Otro inmueble del Invied espera una nueva vida
Como el Cuartelillo de Marinería de la calle María, la antigua sede de Hacienda en el centro de Ferrol –Magdalena– es actualmente de titularidad del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa –Invied–. El inmueble tiene una superficie total de 1.340 metros cuadrados y un precio de venta de cerca de 777.000 euros, el mismo que tenía el pasado mes de marzo cuando se sacó a subasta. Al no haber ningún interesado en su adquisición y quedar la puja desierta, el Invied lo tiene en estos momentos en venta directa. Es, de hecho, el único edificio completo del organismo que está en esta situación. Las antiguas instalaciones de la Agencia Tributaria en la ciudad se abandonaron hace más de dos décadas, cuando se construyó la nueva sede en Telleiras. Cuenta con ascensor –no funciona– y quien lo compre deberá sustituir la cubierta, que es de fibrocemento con amianto.









