Éxito abrumador de participación en la primera visita teatralizada al castro de Esmelle
Unas 300 personas acudieron este domingo a esta iniciativa de la Cátedra de Arqueoloxía por el Día de los Museos
Entre 250 y 300 personas participaron esta mañana en la visita teatralizada al castro de Esmelle organizada por la Cátedra de Arqueoloxía e Educación Patrimonial con motivo del Día Internacional de los Museos, todo un éxito de público que incluso obligó a sus organizadores a dividir a los asistentes en dos grupos para poder atenderlos y responder a sus preguntas en condiciones. La cita, gratuita y abierta a toda la ciudadanía, arrancó a las 11.30 horas en el local de la AVV de la parroquia, donde se inició la ruta a pie hasta el yacimiento arqueológico.
Una vez allí, uno de los directores del proyecto, Juan Luis Montero Fenollós, y la responsable del Arqueódromo del centro Torrente Ballester, Lucía Brage, se ‘repartieron’ al público para poder explicar los entresijos del enclave castrexo, al tiempo que miembros de la entidad vecinal, junto a voluntarios del Oenach Atlántico, interpretaban momentos del día a día de los moradores originales de Tralocastro.
“Era la primera vez que lo hacíamos así, teatralizado, y ha habido una respuesta masiva”, señala Montero Fenollós, afirmando que se quedaron “sorprendidos” del interés generado por una visita que, además, “no habíamos publicitado en exceso”. En este sentido, el doctor en Historia afirmó sentirse “muy contento” por este éxito, no solo por haber logrado atraer a tanta gente, sino porque “para nosotros es un respaldo”. “Nuestro trabajo tiene una parte científica, de investigación, pero también por otro lado lo que queremos es que el castro se transmita, que llegue a la sociedad y que lo pueda disfrutar, por lo que, que haya venido tanta gente, es motivo de satisfacción, de orgullo y también un aliciente más para seguir adelante”, aseveró.
Por su parte, la doctora Lucía Brage también mostró su gran satisfacción por el interés generado por la cita, incidiendo, por una parte en “la cantidad de niños que vinieron acompañados de las familias que ya habían pasado antes por el Arqueódromo”; y, por otra, en la presencia de participantes de otros países y de otras regiones de España “que querían saber, conocer lo que teníamos aquí”.









