Luces y sombras del nuevo contrato de transporte de viajeros por carretera entre la ciudad naval y Lugo
El encargo, que entró en licitación el pasado día 15, se plantea como una continuación del antiguo XG843 con más paradas y una línea ‘Conect’, pero apenas aporta otras novedades
El pasado 6 de abril, el Consello da Xunta dio luz verde a la licitación de un nuevo contrato de transporte regular de viajeros por carretera para el eje A Coruña-Ferrol-Ortigueira-Vilalba-Vivieiro-Lugo. El encargo, como detalla la memoria técnica del procedimiento, busca ser una “continuación” del lote XG843 –adjudicado en 2020 a Autos Carballo, filial del grupo empresarial Arriva desde 2016– más que un rediseño del servicio, incorporando mejoras y nuevas paradas para, al menos en teoría, dar respuesta a las necesidades reales de los usuarios.
Y es que, como se recordará, la anterior prestación –uno de la treintena de lotes que se ofertaron el año de la pandemia– tenía una duración de cinco años e incluso se tramitó una modificación en 2023 para extenderla hasta los diez que finalmente no prosperó tras comprobar la administración autonómica “que os datos reais de demanda da concesión se afastaban de xeito importante dos previstos no estudo económico-financeiro”. Es por ello que, desde la Dirección Xeral de Mobilidade, se decidió ampliar este servicio, integrándolo además en la línea de 2024 ‘Conecta’, que busca ofrecer rutas más eficientes.
Visiones enfrentadas
El anuncio de la medida, no obstante, no está generando la respuesta esperada, en tanto a que la Xunta ve con optimismo este nuevo servicio, mientras que las asociaciones de usuarios siguen siendo escépticas, señalando que en términos generales sigue sin invertirse en transporte público lo que se debería en comparación con otras comunidades autónomas. En este sentido, resulta complicado comprobar si existe un ‘salto’ a nivel financiero entre el contrato original y el nuevo, tanto por el hecho de que el inicial formaba parte de un conjunto de lotes como por el procedimiento en sí, puesto que el primero establecía un coste cero para cada uno de los segmentos, centrándose en los beneficios de explotación, mientras que el segundo ya incluye de base un presupuesto de licitación de 2,7 millones de euros, así como un valor estimado superior a los 19 millones desgranado por anualidades –incluidas posibles prórrogas– en las que se incluyen desde las compensaciones por obligaciones hasta los ingresos por viajes y otras operaciones comerciales.
Así, desde la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deportes se señaló que esta reformulación del antiguo lote XG843 “constitúe unha mostra firme do compromiso da Xunta a prol dunha mobilidade máis eficiente, vertebradora e ao servizo da cidadanía”, insistiendo, además, en que el desarrollo de la línea ‘Conecta’ entre Ferrol y Lugo se enmarca “na vontade” del gobierno autonómico de “consolidar e ampliar” el transporte interurbano. Respecto al contrato en sí, desde el departamento que preside Diego Calvo se apuntó que tan solo con el nuevo trayecto se sumarán 1.408 servicios más al año, lo que supondrá un incremento estimado de unas 8.000 personas en el cómputo anual de usuarios en el entorno de Ferrolerra.
Trayectos eficientes
Como se señaló, desde el otro lado del conflicto, es decir, el de las asociaciones de viajeros que desde hace años denuncian el mal funcionamiento de estos servicios, no se comparte el optimismo de la administración autonómica sobre las nuevas rutas, señalando que el nuevo contrato hereda los problemas del anterior. “Una línea, para que sea eficiente, lo interesante es saber la duración del trayecto”, afirma Teresa Vázquez, portavoz de la Plataforma por un Transporte Público Digno en Ferrol e Comarca, incidiendo en que el tiempo de viaje debe ser igual o inferior al del coche.
No obstante, la principal queja del colectivo va más allá de una prestación en concreto, considerando la apuesta en sí de la Xunta por la movilidad a través de su financiación. A este respecto, Vázquez señala que, según recoge la herramienta Datosmacro del diario económico Expansión, Galicia es la tercera comunidad autónoma con un menor gasto por habitante en transporte público, con 11 euros, siendo superada únicamente por Murcia, con 8, y Andalucía, que su desembolso es tan reducido que a nivel monetario consta como cero euros por persona. En contraste, apunta la portavoz, Madrid invierte 281 euros por vecino, Baleares 133, Navarra 84 y Cataluña 67.
“En la última reunión que tuvimos con la delegada en Ferrol, Martina Aneiros, y la directora territorial de la Consellería de Presidencia, Mar Ferreiro, nos dijeron que no había dinero, autobuses, conductores...”, relata, señalando que el mencionado estudio demuestra que dicha falta de fondos viene de que “no ponen presupuesto para el transporte público”. Esta coyuntura se agrava, apunta, cuando se tienen en cuenta factores como el nivel de envejecimiento poblacional de Galicia o lo dispersos que están muchos núcleos residenciales, que deberían hacer que el gobierno gallego “gaste más, no menos” en esta prestación.
Estudio real
Por último, y de cara a la valoración en un futuro de las ofertas presentadas a esta licitación, la portavoz aboga por que se realice un “estudio real de la demanda” de cada servicio de cara a lograr “una eficacia de los trayectos” en términos de tiempo, poniendo como ejemplo la duración del viaje entre Ferrol y Cedeira, ya que en autobús tarda una hora y 25 minutos frente a los 37 de un vehículo particular, lo que supone que “no lo coja nadie”. “Al final se está gastando dinero público en recorridos que no son eficientes y que por eso la gente no los usa, por lo que también es una mala gestión de esos fondos”, sentencia.
Asimismo, en relación tanto a la nueva línea como a la renovación del contrato en sí, la representante incide en que se siguen manteniendo incógnitas sobre la prestación como tal, como qué pasará, por ejemplo, si un autobús se llena en cabecera o en plena ruta –“¿Se van a poner refuerzos o la gente se quedará tirada?”, plantea la representante– o qué tiempo de espera deberán asumir los usuarios en caso de que el vehículo se quede sin plazas libres.
El contrato
Centrándonos ya en el aspecto técnico de la licitación, el contrato, con vigencia hasta 2030, incluye un total de 17 rutas, de las cuales seis afectan directamente al área de Ferrolterra, tres de forma parcial y las nueve restantes ni tan siquiera pasan por el territorio. En las primeras se encontrarían, entre otros, un trayecto entre A Coruña y Viveiro con casi 80 paradas que atraviesa los municipios de Fene, Ferrol, Narón, Neda, San Sadurniño, Moeche, Cerdido, Ortigueira y Mañón; el trazado actual entre la ciudad naval y Lugo, que también pasará por As Pontes y que cuenta con más de 60 puntos de subida y bajada; otra idéntica pero con ligeramente menos paradas al reducir el numero de estas en Begonte, Vilalba y Xermade; un servicio entre Ferrol y Vilalba con paradas únicamente en Narón, Neda y As Pontes; o los dos trayectos entre la ciudad naval y Lugo por la villa pontesa –de las dos, la línea ‘Conect’ no hace parada en Vilalba.
En cuanto a las tres parciales, serían la ruta A Coruña-As Pontes, con paradas en la comarca en Pontedeume, Cabanas y A Capela; la que une la urbe herculina con Viveiro, que afecta a los tres municipios anteriores y cuenta con medio centenar de apeaderos; y el trayecto entre Santiago y la villa vivariense, idéntico al anterior en términos de áreas de Ferrolterra por las que pasa, aunque con más puntos de subida y bajada. En comparación con el anterior pliego –y excluyendo el servicio ‘Conect’–, los servicios originales ‘cortos’ entre Ferrol y Lugo o entre la ciudad naval y Viveiro se mantienen, en términos de paradas, como hasta ahora, mientras que la conexión ferrolana larga con la urbe amurallada, en sus dos trayectos, o con Vilalba suprime algunos apeaderos y añade otros, pero en zonas muy puntuales –principalmente, además, en el entorno de Xermade– y sin alterar significativamente su funcionamiento.
Otros datos interesantes que se pueden extraer de la comparativa entre la licitación de 2020 y la actual es que se espera un incremento muy ligero en las tarifas mínimas por trayecto –de 1,50 a 1,66 euros en pago en efectivo y de 1,35 a 1,44 con tarjeta de transporte–; se incrementa de manera casi testimonial el número de vehículos necesarios –de nueve activos y uno de reserva se pasa a diez más uno– pero no el de conductores, que en ambos casos deberá ser de al menos doce profesionales. De igual modo, no se contempla que el nuevo servicio, como ya pasaba con el anterior, realice rutas mixtas de transporte escolar, por lo que el pliego de prescripciones mantiene que no se realizan reservas.









