Ferrol, a las puertas de dedicarle un museo a su arquitecto municipal más emblemático
Tras la compra del antiguo edificio del Correo Gallego de la calle Magdalena y de redactar el proyecto, el gobierno local ferrolano busca financiación para acometer las obras del Museo del Modernismo

El modernismo, más que un estilo arquitectónico, es toda una señal de identidad en Ferrol gracias al trabajo realizado por el que fuera arquitecto municipal, Rodolfo Ucha Piñeiro, entre 1909 y 1936. Fue tal la pegada del profesional, que muchos de sus trabajos son inseparables de su propio nombre, como es la pescadería de Ucha. Sin embargo, pese a la importancia de esta corriente artística en el territorio, el concello carece de un lugar específico, de carácter cultural y expositivo, dedicado a esta, un vacío que el actual gobierno local pretende llenar con el que será el Museo del Modernismo.
Si bien la idea de contar con un espacio consagrado a este estilo llevaba años rondando las mentes del tejido sociocultural ferrolano, no fue hasta el mes de abril de 2025, con la firma de un convenio entre el Concello y la Consellería de Vivenda para la “rexeneración urbana” de la ciudad, que el proyecto fue anunciado de forma oficial. Y es que el mencionado acuerdo contemplaba, entre las actuaciones previstas, la recuperación de edificios en el casco histórico para su conversión en equipamientos sociales, culturales, deportivos y sanitarios.
Así, se optó por destinar la antigua sede ferrolana del Correo Gallego, en el número 186 de la calle Magdalena, en el mencionado museo; no solo por el hecho de ser uno de los primeros trabajos modernistas del arquitecto en la ciudad –data de 1912–, sino porque, además de la delegación del periódico, también albergó el estudio profesional y la residencia de Rodolfo Ucha. De este modo, el pasado mes de diciembre el Concello formalizó con los propietarios del inmueble su compra por 192.108 euros –sufragados al 75% por la Xunta–, al tiempo que el departamento de Urbanismo se encargaba de la redacción del proyecto. Asimismo, a comienzos del presente mes de marzo, el alcalde, José Manuel Rey, avanzó que se había tramitado la solicitud del 2% cultural al Gobierno central para acometer los trabajos de rehabilitación del inmueble y puesta en marcha del equipamiento.
El proyecto
Según recoge el proyecto redactado por Urbanismo y valorado en 752.898,26 euros –a los que hay que sumar, entre otros, los servicios de dirección de obra y coordinación de seguridad y salud–, el emblemático inmueble de la calle Magdalena será rehabilitado por completo, reformando su interior para dotarlo de varias zonas expositivas, un ambigú e incluso ascensor. Tal y como señala el texto, el edificio forma parte del catálogo patrimonial municipal con un nivel 1 de protección, por lo que todas las actuaciones y soluciones planteadas deberán conservar las características singulares del mismo.

Como se avanzó, se trata de una construcción de cuatro alturas que suman una superficie edificada de 414,85 metros cuadrados, que se dividen en una planta baja de 117,5 que albergará la primera exposición permanente, dedicada al histórico arquitecto, así como una zona de venta; una entreplanta, de 103,8 con el segundo espacio fijo, de carácter más general; un primer piso de 108,9 que, además de alojar muestras temporales también contará con un pequeño espacio de hostelería; y la bajocubierta, de 84,6 metros cuadrados y que se empleará para labores administrativas y como almacén. Los aseos –uno de ellos adaptado– se situarán en la primera planta, mientras que cada uno de los pisos reservará un espacio de 2,4 metros cuadrados en una esquina para el ascensor –además de construirse una estructura tras la cubierta para la maquinaria–.
La idea, al menos en las dos primeras alturas, es de crear espacios diáfanos, eliminando elementos y tabiquería levantados ‘a posteriori’ –como los escaparates a nivel de calle– para dedicar la mayor superficie posible a su uso museístico. De hecho, de los 119 metros cuadrados del bajo, 70,4 se reservarán a este propósito, mientras que de los 106 de la entreplanta serán 69,2 los dedicados a exposiciones. Las muestras temporales, no obstante, serán más reducidas, contando con un área de 38,1 metros cuadrados.
En cuanto a las obras que se ejecutarán, el proyecto contempla una fase inicial de desmontaje y limpieza del inmueble, que incluye labores como la retirada de cubiertas de fibrocemento y zinc, de tabiquerías, instalaciones y otros elementos que pudieran verse afectados por los trabajos y la eliminación de aquellos no singulares, como los actuales baños. En este punto también se abrirá el hueco del ascensor.

Posteriormente, se intervendrá tanto en el interior como en el exterior del edificio, eliminando y reparando afectaciones, aplicando aislamiento térmico e impermeabilizante, así como una lámina protectora contra el gas radón. La cubierta, por otra parte, será de planchas de zinc de junta alzada y se sustituirán las canalizaciones y bajantes por otras de este material. En el interior, los suelos serán de madera salvo en la planta baja, que tendrá acabado de hormigón pulido, y las paredes de placa de cartón yeso sobre estructura metálica excepto en algunas áreas como los aseos, que se emplará también madera. En el exterior, además de subsanar deficiencias, se aplicará pintura de silicato seleccionada tras una cata previa de los colores originales del edificio.









