La sede de Artábria amanece con pintadas y la entidad dice que no es la primera vez en Semana Santa
El Concello muestra su repulsa y hace un llamamiento “ao respecto e civismo”
La fachada del centro social de Artábria, en Esteiro, amaneció este sábado vandalizada con diferentes pintadas, entre ellas una serie de esvásticas, y la entidad recuerda que no es la primera vez que actos de este tipo suceden durante el periodo vacacional de Semana Santa.
En concreto, los autores boicotearon la bandera de Palestina de la persiana del local pero también la pared de un portal colindante, en este caso, también con cruces gamadas.
La directiva de la asociación cultural subraya que en otras ocasiones ha sufrido la “violencia fascista” en esta época del año. Así, en 2001, cuando la sede de la entonces Fundación estaba en la calle Magdalena, un trabajador fue agredido “por fascistas ligados a un grupo ultra de fútbol cando estaba só”.
Otras veces, la violencia no fue física ni personal, pero sí de las mismas características que la que se perpetró este sábado, es decir, explica la entidad, “pintando a bandeira española e símbolos nazis de madrugada co local pechado”. Artábria también denuncia que estos episodios, así como la aparición de pegatinas.
“de grupos ultras españois nas nosas rúas, teñen en común, polo que sexa, que decorren na ‘Semana Santa’, cando a nosa cidade recibe milleros de visitantes de fóra da Galiza”.
La asociación está valorando los pasos que dará, pero, en todo caso, reafirma “o noso compromiso firme na defensa dunha sociedade libre de fascismo, racismo e calquera forma de opresión. Non nos van intimidar. Seguiremos a traballar polo fortalecemento do tecido asociativo, da cultura popular e da solidariedade internacionalista”. De hecho, los socios ya han repintado el exterior.

Un "atentado"
El BNG mostró su solidaridad con Artábria y condenó “con contundencia” lo que califica como un “atentado”. El portavoz municipal de la organización nacionalista, Iván Rivas, aseguró que la pintada “evidencia dous aspectos intolerables e característicos do españolismo máis rancio”. Por un lado, denuncia, “querer impoñer os seus símbolos como mostra da súa negativa a aceptar a existencia dun pobo como o galego que existe e que ten elementos de identificación, con colectivos como Artábria que os reivindican”. Por la otra, añade, “atentar contra a bandeira palestina, emblema dun pobo que está a ser vítima dun monstroso xenocidio executado por parte de Israel diante da mirada imperturbable de Occidente”, lo que, sostiene Rivas, “amosa o carácter inhumano que se esconde detrás destes movementos”.
Por su parte, el Concello expresó esta tarde su “repulsa” ante el acto vandálico e hizo un llamamiento “ao respecto, á responsabilidade colectiva e ao civismo por parte de toda a cidadanía”.








