Un “domingo de alegría” para la Diócesis al dar la bienvenida al nuevo diácono Andrés Segura
Una concatedral de San Julián abarrotada celebró la ordenación, que presidió el obispo
Esta jornada corresponde al cuarto domingo de Cuaresma, el conocido como de “laetare” o “alegría”. Así lo recordó el obispo de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, al dirigirse a quienes llenaron la concatedral de San Julián para acompañar al ya diácono Andrés Segura en su ordenación, un día “muy feliz” para una Iglesia que recibe a un “nuevo servidor”.
Con gran presencia de la comunidad colombiana de la comarca, puesto que de ese país latino es originario el eclesiástico —de hecho, su familia pudo acompañarlo desde allí en la distancia gracias al ‘streaming’—, la ceremonia contó también con muchos sacerdotes llegados de todas las parroquias diocesanas y con el colectivo de personas sordas con las que Segura ha tejido un gran vínculo, puesto que está aprendiendo lengua de signos para facilitarles el acceso a los cultos.








