La memoria de los Granaderos, la banda que creó Alfredo Martín en Ferrol, revive desde este domingo
Una exposición y un concierto recordarán a la mítica agrupación, que surgió en Ferrol Vello en 1973

Son cientos los que lucieron con orgullo el uniforme de los Granaderos, la emblemática banda que nació de la mano de Alfredo Martín en 1973 para sustentar económicamente a la Cofradía de la Orden Tercera —hoy de la Soledad— y todos ellos están muy ilusionados con el homenaje que promueve la hermandad de Ferrol Vello desde este domingo.
Será una doble cita: por un lado, a las 18.00 se inaugura una exposición audiovisual en el local de Espartero 11 —podrá verse hasta el día 21, en horario de 18.30 a 20.30—, y una hora más tarde, en la capilla terciaria, se celebrará un concierto con Nuestra Señora del Nordés-OJE, Nuestra Señora del Carmen y Nuestro Padre Jesús Nazareno.
César López Bazo, vocal de cultos y actos de la entidad cofrade, es quien está detrás de la recuperación de la memoria de la agrupación, que fue mucho más que una banda de cornetas y tambores, pues supuso una auténtica escuela de vida para los muchachos de un barrio humilde y asediado por las drogas.
Traspasando fronteras
“Alfredo era como nuestro segundo padre, así lo tratábamos. Y su idea fue esa, que los niños estuviéramos entretenidos”, relata, confesando que, en su caso, a pesar de asistir a los ensayos, nunca llegó a estrenarse en una actuación.

Sin embargo, “la gran mayoría eran amigos míos, del barrio, que hasta han soltado alguna lágrima cuando han sabido que íbamos a hacer esto”, traslada César, confirmando una nostalgia que también embarga a Ana Martín, hija de Alfredo, que ya recién nacida viajaba con la banda de Granaderos en autobús, primero por toda Galicia y después “empezamos a ir a Portugal, pero también a otros puntos de España como Aranjuez, donde participaron en la recreación del ‘Motín’, haciendo de guardia del palacio”.
Uniforme con solera
Historiadora, periodista y profesora, a Martín los recuerdos de los 22 años que su padre estuvo al frente de la agrupación le fluyen frescos en la memoria. Así, contextualiza el nacimiento de los Granaderos tras el “capirotazo” del obispo Araújo en 1971 y en el comienzo del declive de la dictadura, cuando personas influyentes se desvincularon de la Orden Tercera y cesaron las ayudas económicas. “Hubo miedo de seguir manifestándose en favor de las hermandades y surgió como sustento, fue la primera banda de Ferrol que nació ligada a una cofradía”, explica.
“Surgió como sustento, fue la primera banda de Ferrol que nació ligada a una cofradía”
Su padre propuso la idea a los chavales que estaban con él en el belén y en la cabalgata de Reyes —que, por aquel entonces, también organizaba el bueno de Alfredo—, ideando unos trajes que fueron polémicos en la época por sus colores intensos. “El primer año no querían contar con ellos las cofradías porque decían que eran de Carnaval; ahora me llena de orgullo ver que todas las bandas que hay en Ferrol quieren lucir uniforme llamativo”, sostiene.

La parte de arriba se inspiró en la Guardia Real de Madrid, pero fue el sastre Manuel da Silva el que los confeccionaba, con el gorro ros de su diseño, y a 90.000 pesetas el atuendo completo. Un dineral para aquel tiempo. En el apartado musical, la banda del Grupo Scout 19 les enseñó a tocar la gaita, y terciarios que estaban en agrupaciones militares, la corneta. Incluso el propio Alfredo, “que para eso era negado”, les instruía en las primeras marchas.
“Lo que más me gustaba era que todo se originó en un barrio que, por aquel entonces, tenía mucha vida, con familias humildes. Todos los chavales encontraron refugio en la cofradía e incluso porvenir, porque muchos terminaron entrando en la Armada o el Ejército, como Luis Delgado, que todavía es el cornetín de Infantería de Marina”, valora.
Su mentor, lejos de reñirles cuando les veía con malas compañías o ‘descarriándose’, “era muy socrático” y “los reconducía” echando, por ejemplo, una partida a las damas. “Era tremendamente cariñoso y el recuerdo que los muchachos tienen de él era ese” y el de una hermandad con las puertas abiertas a diario para darles cobijo.

Finalmente, fue a comienzos de los 2000 cuando los Granaderos sonaron por última vez. Desde este domingo, volverán a hacerlo de nuevo.









