Mar y CSIC analizarán la caída de la producción de zamburiña en la ría
La extracción de este bivalvo pasó de 43 toneladas a solo tres

El Consello da Xunta de este lunes autorizó la firma de un convenio entre la Consellería do Mar y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas –CSIC– para tratar de encontrar las causas de la crisis productiva que desde hace un par de años experimenta la zamburiña en la ría de Ferrol.
El gobierno autonómico explicó tras su reunión semanal que será el Instituto de Investigación Mariña de Vigo el que se encargue de realizar estos trabajos que forman parte del proyecto Redemar, un organismo en el que colaboran el sector pesquero y las instituciones científicas. De este modo, se hará un estudio de evaluación del estado de las poblaciones de este bivalvo, para el que Mar, a través del Fondo Europeo, Marítimo, de Pesca e de Acuicultura –Fempa– aporta cerca de 168.000 euros.
Según apunta el ejecutivo gallego, se hará una “caracterización ecosistémica”, con especial atención a la composición del sustrato –lo mismo que se está haciendo con la almeja– y, además, crearán modelos de hábitat para adultos y juveniles que permitirán delimitar “nurseries” –o guarderías– y zonas más favorables para la siembra. También se analizará el ciclo gonadal de los adultos para comprobar si realmente la extracción concuerda con el periodo reproductivo.
Se estudiarán los sedimentos en el laboratorio para ver cuáles son los más adecuados para esta especie
También se abordará la posibilidad de “captar semente como posible suplemento de xuvenís á poboación”, para lo que se emplearán contenedores artificiales y restos de conchas para evaluar si existe sincronía entre captación y estado gonadal, además de probarlos en el laboratorio con los sustratos que prefiere la especie.
En Ferrol se encuentra el banco natural de zamburiña más importante de Galicia, pero en los últimos años viene deteriorándose de manera alarmante. Así, en 2021, por ejemplo, entre las tres cofradías de la ría –Ferrol, Barallobre y Mugardos– se comercializaron más de 43 toneladas, cantidad que bajó hasta las 30 en 2022, 24,5 en 2023 y, ya los años siguientes, apenas 2,8 y 3,2 toneladas.









