Javier Gutiérrez regresa a Ferrol, su “refugio interior” para recibir la Faba de Plata
La peña Les Fabes otorga este galardón

El Torrente Ballester recibió este sábado 21 a uno de sus ferrolanos de adopción más queridos, Javier Gutiérrez. No fue su faceta de actor la que se reconoció –que también– sino su papel en la promoción de dos de sus patrias, Asturias y Galicia. La primera, donde nació, y la segunda, concretamente en Ferrol, donde pasó su infancia y adolescencia y a donde regresa en cuanto puede para desconectar de Madrid, donde está establecido desde hace tiempo.
La Peña Les Fabes, que preside Leonor Bermejo, otorgó ayer su Faba de Plata al actor astur-ferrolano, y lo premió, además, con un emotivo vídeo en el que fueron muchas las personas de la vida de Gutiérrez que le mostraron su cariño.
Un cariño que el propio actor devolvió en elogios hacia esta ciudad y hacia sus habitantes. Recordó su origen asturiano, de Luanco, de donde sus padres tuvieron que emigrar a Suiza –“no debemos olvidar que ahora son otros quienes tienen que venir a nuestro país para vivir lo que vivieron nuestros mayores”, matizó– y, ya de regreso, a Ferrol, un viaje mucho más corto y que hizo de Javier Gutiérrez un ferrolano más. A la ciudad llegó con un año y recordando a Rilke, indicó que “la verdadera patria de un hombre es la infancia”.
Por su memoria pasaron ayer Caranza, las cinco torres, sus vecinos “dignos de una película de Berlanga”, la biblioteca de La Salle, el boquete del Manuel Rivera por el que se colaban al estadio, el cine Madrid París, el Avenida –“donde vi mi primera película, E.T.”–, el pabellón de Punta Arnela, Matt Davis, Manolito Aller y hasta su frustración por no haber podido portar un trono de Semana Santa por su corta estatura. La música de Bristol, las copas en Cazadores y sus amigos Jandro, Lucho, Cesi, Cristóbal o Fran ayudaron a su memoria a repasar su adolescencia en la ciudad naval.
Hoy Ferrol es su “paraíso perdido”, su “refugio interior”, en una unión que mantiene también con Asturias, presente en su casa, tanto en las conversaciones como en la gastronomía. Por eso, el actor manifestó el orgullo que siente al recibir este galardón, de una entidad que se dedica a fortalecer los lazos de amistad entre Galicia y Asturias. Ahora, Javier Gutiérrez dijo sentirse, “uno más de la Peña, para siempre”











