Ferrol recicla más papel, vidrio y ropa pero también genera más basura para el contenedor tradicional
El Concello pide implicación ciudadana para conseguir una ciudad más sostenible

La ciudadanía ferrolana recicla hoy más que hace un año. Esa es la conclusión de los resultados aportados por el concejal de Servizos e Medio Ambiente de Ferrol, José Tomé, con respecto al tratamiento de residuos a cierre del ejercicio 2025.
La separación selectiva evoluciona positivamente, con un especial incremento en el caso de la recogida de papel y cartón, que sube un 5% con respecto al año anterior.
La bolsa amarilla –correspondiente a los envases de plástico, latas y briks– también registra un ascenso próximo al 2%, mientras que vidrio sube un 1,3% en el mismo período.
Ante estos resultados, el edil de Servizos explicó que desde el Concello “traballamos para consolidar unha cidade máis sostible e máis limpa, que aposta pola reciclaxe”, algo que calificó de “fundamental” para la protección del medioambiente y para lo cual se debe contar con el apoyo vecinal.
Tomé puso en valor también el aumento en la recogida de ropa usada, que creció un 13,10% con respecto al año 2024.
Las cifras, indicó el edil ferrolano, “amosan a implicación activa da veciñanza, e que Ferrol segue avanzando cara a un modelo máis respectuoso co medio ambiente”, animando a los vecinos y vecinas a reforzar ese compromiso.
Colector genérico
Pese a que el reciclaje de envases ligeros recogidos en el contenedor amarillo se ha incrementado en términos generales en un 2,75% en el total de los Concellos adscritos a Sogama, lo cierto es que también se ha producido un aumento medio en la bolsa negra, es decir, en los residuos recogidos a través del contenedor genérico, que no es reciclado, cuando lo deseable sería que evolucionase a la baja.
Sobre estos datos no se hizo hincapié desde el Concello, si bien Sogama destaca que mientras Vigo y Santiago están a la cabeza en la disminución de producción de estos residuos en el lado opuesto de la balanza se encuentra Ferrol, como la ciudad en la que más incremento de bolsa negra se produce, un 2%, por encima de Pontevedra, Lugo y Ourense, donde también aumenta.









