El paro de larga duración sigue enquistado en Ferrol pese a la coyuntura
El número de demandantes inscritos desde hace más de un año baja, lo hace menos que el paro total

El paro de larga duración se enquista en Ferrol. De hecho, lleva estándolo desde hace mucho tiempo, también en la actualidad, en un contexto de dinamismo económico que no se conocía desde hace más de una década, cuando el sector naval vivió –entonces con el programa para la Royal Australian Navy– su último pico de sierra.
Y, aunque es cierto que el número de personas que están inscritas como demandantes en el Servicio Público de Empleo Estatal –SEPE– desde hace más de un año ha bajado considerablemente –un 46,7%– con respecto a hace diez años, lo hace en menor medida que el desempleo en general, que disminuyó un 48,2%, es decir, un punto y medio más.
En términos absolutos, al cierre del ejercicio 2025 había en Ferrol 3.491 apuntadas en el SEPE, por las 6.748 que lo estaban una década antes. En cuanto a los inscritos que llevan entre uno y dos años y más de 24 meses, hace diez años eran 3.528, en concreto 1.013 con un registro en las listas del desempleo de más de doce meses y 2.515 con más de dos años sin poder trabajar.
Actualmente –el dato es del 31 de diciembre– todas esa magnitudes han disminuido, aunque de manera desigual. Son 452 personas que llevan más de un año pero menos de dos sin tener un puesto de trabajo y 1.426 que no lo poseen desde hace más de dos años. Así, por lo tanto, si en la primera franja, entre 12 y 24, la caída ha sido de más de la mitad, en el de más tiempo está muy por debajo de ese límite, en concreto un 43,3%.
Por lo tanto, el paro de larga duración es mucho más difícil de destruir, incluso en periodos en los que existe una alta demanda en determinados sectores, como es en estos momentos el sector naval y toda la industria asociada, pero también otros como la construcción y toda la actividad inmobiliaria.
Donde no hay diferencias en relación con los datos generales es en el género del desempleo. Las mujeres son, con mucho, las que más sufren el desempleo de larga duración y, además, su situación ha empeorado, y en una proporción mayor que si no se tuviese en cuenta el sexo del demandante.
En torno al 60%
Así, alrededor del 60% de las personas que llevan en el desempleo más de un año son mujeres en la ciudad de Ferrol y representan la tercera parte del colectivo de residentes en la urbe que buscan un trabajo a través de los servicios públicos de colocación. Esa brecha ha aumentado en la última década, como prueban las estadísticas facilitadas por el Observatorio Ocupacional de la provincia de A Coruña.
Así, hace una década, las 569 mujeres que llevaban en el desempleo entre uno y dos años representaban algo más del 56% del total y las 1.441 que estaban apuntadas desde hacía más de 24 meses suponían el 57,3. Una década después, la diferencia con la población masculina ha subido considerablemente.
De las 452 personas paradas desde hace más de un año pero menos de dos, 284 son mujeres, es decir, el 62,8% –casi siete puntos más que diez años antes– y de las 1.426 que acumulan más de un bienio buscando un trabajo, algo más del 59% también lo son. En este caso, el cambio no alcanza los dos puntos, pero consolida la tendencia.
El número de personas que buscan su primer empleo también crece, pero en menor medida
Un total de 570 residentes en la ciudad de Ferrol buscaban a finales del año pasado su primer empleo, lo que representa una ligera subida –564– con respecto al ejercicio anterior. En el conjunto de la comarca, ese colectivo se aproxima al millar: 916 en los municipios de la comarca de Ferrol; 54 en los del Eume y 25 en el Ortegal, es decir, 995. La cifra es un poco más baja que la de doce meses antes: con 935, 51 y 23, respectivamente.
Esta magnitud no está tan estrechamente relacionada con la población joven, como se podría imaginar. De hecho, el porcentaje de menores de 25 años que están afiliados a la Seguridad Social se ha duplicado en la última década, tal como refleja el Instituto Galego de Estatística –IGE–: hace una década eran 511 jóvenes entre los 16 y los 24 años que estaban en situación de alta laboral, por los 1.043 que lo estaban a fecha de 31 de diciembre pasado. En este caso, los datos son más positivos para la población femenina, tanto hace diez años como ahora: 273 de 511 en 2015 y 538 e 1.043 el año pasado.









