Los dulces de Carnaval que conquistan cada vez más paladares en Ferrol
La falta de tiempo y de destreza disparan la venta de orejas, torrijas y freixós en Ferrol

Orejas, freixós y torrijas son “la santísima trinidad” de los dulces de Entroido, pero cada vez son menos quienes tienen la fortuna de disfrutar de estos manjares elaborados en casa, mayoritariamente por madres y abuelas.
Como alternativa, algunas de las pastelerías más emblemáticas de Ferrolterra, como la ferrolana Ana Simó en Ultramar y Larpeiradas en Narón —ambas endulzando paladares desde 1992—, ofrecen sus recetas tradicionales desde mediados de enero y hasta comienzos de marzo.

En el caso de Ana, heredando el oficio de su madre —que empezó con las manos en la masa en Catabois en los años setenta—, destaca que en su mostrador tampoco faltan rellenos para los freixós a base de nata, crema o trufa, así como las torrijas con cremoso por encima para la clientela más golosa.
Por su parte, Mari, al frente del local naronés, hace también rosquillas, pero reconoce que son las orejas las que marcan la diferencia al seguir el legado de las que hacía su abuela Carmucha, e incluso comercializan la masa entre restaurantes y particulares. “Todos los dulces de Carnaval se venden muy bien, gustan mucho y la gente no tiene tiempo para hacerlos”, concluye.








