El Casino Ferrolano se llena de guapas y guapos en la lucha contra el cáncer
Este sábado se celebró la cuarta edición del desfile de moda y cena solidaria de la AECC y la diseñadora local Nuria Espasandín

La lucha contra el cáncer se abrió paso ayer en la pasarela en la que se convirtió el Casino Ferrolano para acoger la tercera edición del desfile solidario y posterior cena que organizan la delegación local de la AECC y la diseñadora Nuria Espasandín, quien presentó también parte de la primera colección de su hija, estudiante de moda que dejó impactados a los presentes con su estilo, con un aire más desenfadado que el de su progenitora pero lleno de reminiscencias a la creación Espasandín.
Trajes de ceremonia, fiesta, cocktail y de calle se abrieron paso ante un salón lleno y entregado al buen hacer de los 40 modelos, que lucieron 127 outfits para la ocasión.

En el acto estuvieron presentes representantes de la Iglesia con el obispo de la Diócesis Fernando García a la cabeza, la vicerrectora del Campus Ana Ares; el presidente del puerto, Francisco Barea; la delegada territorial, Martina Aneiros Barros y la concejala del área de mujer, Elvira Miramontes, entre otros.
Los aplausos resonaron con más fuerza en la sala cuando las que lucían los trajes eran las pacientes oncológicas, cada una con su historia y su lucha detrás pero pisando fuerte o más que las modelos profesionales, luciendo hermosas para la ocasión, peinadas y maquilladas por profesionales habituales de la Madrid Fashion Week.

Entre ellas estaba María, con 49 años y un cáncer metastásico para el que recibe tratamiento tras ser diagnosticada en 2018. “La verdad es que es una maravilla verte así de guapa, maquillada por un profesional y con esta ropa tan bonita”. Junto a ella estaba también una nerviosa Julia Yáñez, una joven que se animó a desfilar en nombre de su madre, que está recibiendo tratamiento en la actualidad para el cáncer que padece. “Estoy muy nerviosa, pero también animada, porque esto lo hago por mi madre y por tanta gente que está como ella y para visibilizar la importancia de luchar contra la enfermedad”.
Entre las modelos estaban también unas felices y nerviosas Ague y Ángeles. Ellas se conocieron en el proceso de recuperación del cáncer, una lo pasó primero, en 2010 y recayó en 2022 cuando se le diagnosticó una metástasis. En este punto coincidieron y hoy una admira la lucha de la otra, y viceversa. Juntas salieron a la pasarela ayer, empoderadas, llenas de luz y belleza, sin atisbo de esa enfermedad que solo pesa por dentro.
























