Álvaro Carreras enciende la Navidad y desata la locura en las calles de Ferrol
El jugador del Real Madrid no escatimó ni una de las fotos que le pidieron en su estancia en su ciudad natal

No sabemos si con el paso del tiempo, de los cumpleaños y de los éxitos de una trayectoria que le deseamos larga y fructífera, Álvaro Carreras volverá a Ferrol en un futuro convertido en ese tipo de jugador de fútbol que se esconde detrás de unas gafas de sol y unos cascos gigantes para marcar distancias; pero este viernes, del ferrolano solo se puede aplaudir su derroche de cariño, naturalidad y cercanía posando con paciencia y sonrisa en las decenas de fotografías que le pidieron durante su paseo por la ciudad que le vio nacer.
La respuesta de los ferrolanos, en su mayoría familias con niños y niñas pequeños, pero también muchísimos adolescentes, superó todas las expectativas, llenando la plaza de Armas a pesar de la llovizna. El jugador del Real Madrid llegó por la calle de la Tierra pasadas las siete y media de la tarde, firmando sus primeros autógrafos antes de acceder al Palacio Municipal acompañado del alcalde, José Manuel Rey Varela, y el resto del equipo de gobierno, puesto que la oposición fue la gran ausente al no presentarse en el acto de encendido de luces navideñas al que venían acudiendo con normalidad desde su inicio.
Carreras pasó por el despacho del regidor unos minutos y entró al Salón de Recepciones, donde saludó a los ediles —al concejal de Cultura, José Antonio Ponte Far, se le ‘escapó’ un “hala Madrid”— y firmó en el Libro de Oro de la ciudad. “No venía preparado”, dijo el futbolista de 22 años al que acompañaban familiares y amigos antes de escribir, con la zurda, un agradecimiento por el “trato” del Concello hacia él y los suyos, con el deseo de encontrase “por muchos años más aquí”, leyó al terminar su dedicatoria. Fuera, miles de personas coreaban su nombre y preparaban camisetas y bufandas merengues a la espera de una firma.
“Un sueño”
“Boas noites, Ferrol”, invocó Rey Varela desde el escenario a la multitud, presentando “neste momento tan especial a un gran ferrolano, Álvaro Carreras, que llega para encender una gran Navidad” y recordando que “aquí dio sus primeros pasos, aquí tuvo sus primeros sueños, sus primeras ilusiones, como tantos jóvenes que estáis aquí: desde el Racing de Ferrol al Real Madrid”, aplaudió, añadiendo además el primer edil que desde este rincón “se pode chegar a calquer lugar se traballamos xuntos, unidos”.

El protagonista de la noche también se dirigió al público, asegurando que era “un placer, un orgullo estar delante de tanta gente para mí y mi familia” antes de valorar que “estoy aquí para dar la bienvenida y encender las luces en esta gran ciudad, la mía”.
Confesó que “siempre soñé estar donde estoy” y precisó que aunque ahora vive en Madrid, volvió a su tierra “porque es un privilegio dar la bienvenida a la Navidad”. Deseando unas felices fiestas y que “los Reyes y Papá Noel se porten con peques y mayores que lo merezcan”, pidió ayuda del público para iniciar la cuenta atrás y pulsar el botón que accionó la iluminación navideña en toda la urbe.
El árbol discordante
En realidad, Carreras consiguió dar luz a “casi” toda la ciudad porque, como suele ocurrir en los momentos cumbre, la tecnología jugó una mala pasada y el gran árbol que corona la plaza de Armas permaneció apagado. Explicaron los técnicos que alguna persona que entró en las horas previas pudo, sin darse cuenta, desconectar unos cables. Con todo, unos minutos después ya lucía en todo su esplendor.

Bajaba el futbolista ferrolano del escenario ante la atenta mirada de su madre, Paula Carreras, que no se separó de él. “Es muy emocionante porque, además, a nosotros nos encanta la Navidad”, decía orgullosa, confirmando que había transitado junto a su hijo dos décadas de esfuerzo y sacrificio, “pero lo hemos apoyado siempre, lo seguimos apoyando ahora, y lo apoyaremos toda la vida”.
La comitiva, que se resguardó de la lluvia en la zona del registro municipal, pretendía completar andando el tramo entre Armas y Amboage por la calle Dolores, pero la cantidad de gente que esperaba a la estrella motivó que finalmente llegase a la otra plaza en una furgoneta sorprendiendo a muchas familias que estaban contemplando las luces allí y “fliparon” con su aparición. Pero antes, en el consistorio Carreras recibió la visita de uno de sus profesores de la infancia, el también presidente de la Junta de Cofradías, Fernando Iguacel.
Un paseo luminoso
Antes del encendido oficial, la plaza de Armas comenzó a animarse con la música de la AM Nuestra Señora del Carmen, que interpretó canciones infantiles y panxoliñas, y la sesión musical del locutor y DJ de Cadena 100, Juan Sobrino. Con el pulsado del encendido vieron la luz elementos como el techo luminoso de Amboage, con 820 guirnaldas de cuatro metros de caída, que comparte protagonismo con un tren en 3D de ocho metros de largo, y con corredor de bolas luminosas del Cantón.

También se encendieron las 400 arcadas, 60 árboles decorados y 225 adornos en plazas, a los que hay que añadir la decoración navideña propiedad del Concello que completa la ornamentación de la ciudad y que, junto a la pajarera del Cantón, animan a visitarla estos días.












