Francisco Barea: “Decir que una obra va a comenzar en semanas es muy impreciso, puede ser un año”
El presidente del Puerto insta a ADIF a marcar plazos para la renovación del ramal

En plena ejecución de las cuatro obras que completarán la infraestructura ferroviaria interna, lo que le preocupa al presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, Francisco Barea, es el inicio de la renovación del ramal entre la estación y el túnel de A Malata, una actuación adjudicada a finales de mayo que todavía no ha comenzado.
ADIF anunció el pasado día 14 el inicio de la renovación del ramal para “las próximas semanas”. ¿Estarán finalizadas a tiempo o, por lo menos, al mismo tiempo que el resto de las actuaciones que el Puerto está ejecutando en los terrenos de su titularidad? ¿Se ha puesto con contacto con ustedes para coordinar las obras?
ADIF y la Autoridad Portuaria no tienen contacto oficial desde junio. Decir que una obra va a empezar en semanas es muy impreciso porque eso de “en semanas” pueden ser 50 y comenzar en un año. No creo que sea pronto porque por el momento no sabemos absolutamente nada y eso es un problema grave, pues nosotros tenemos nuestra obra muy avanzada y la vamos a acabar a mediados del año que viene. A partir de ahí, cada mes que pase va a ser un mes en el que tengamos cortado el tren y no podremos utilizarlo. Tenemos que pedir que nos digan algo, una fecha, una planificación, que nos digan cuánto tiempo va a estar cortada esa vía porque a día de hoy no sabemos nada más y eso va a ser un agravio más importante de lo que ahora nos puede parecer.
Son trece meses de obra entre la estación y el túnel de A Malata...
Son trece meses de corte de vía. La obra durará más, pero soy bastante incrédulo en cuanto a que sean solamente trece porque es una obra de cierta complejidad a la hora de tener que ganar gálibos y no sé si será ese plazo: posiblemente sean más meses y, por tanto, el problema se agravará.
¿Qué va a suponer que la parte de ADIF no esté acabada para cuando sí lo esté la del Puerto?
Será un retraso más acumulado al que hemos tenido por nuestras propias obras y que no tiene sentido porque podrían haberse hecho mucho antes, solapándolas con lo que hemos hecho durante el tiempo que la hemos tenido cortada. Cuando acabemos nuestra parte tendremos unas infraestructuras al máximo nivel para transportar mercancías, pero resulta que vamos a estar el tiempo que sea parados, y eso es un agravio enorme para el puerto.
“Nosotros tenemos nuestra obra muy avanzada y la vamos a acabar a mediados del año que viene; a partir de ahí, cada mes que pase será un mes con la vía cortada"
¿La vía entre la estación y A Coruña será un obstáculo para posicionarse y captar clientes?
Ahí tenemos una certidumbre: no se va a hacer nada. Eso lo tenemos claro, no va a haber ninguna inversión. Con las mercancías tenemos un problema, pero es muchísimo menor que el gran agravio que tiene el pasajero. Con la línea actual, las mercancías saldrán igual, menos competitivas posiblemente, pero saldrán igual: el gran problema es para los pasajeros.
¿Qué pierde Ferrol sin su inclusión en el Corredor Atlántico?
Lo que pierde es inversión porque los fondos europeos van destinados a la red básica del Corredor Atlántico. Si fuera así, tendríamos una inversión asegurada por fondos europeos por lo menos hasta Betanzos y de aquí a Lugo. El hecho de que no estemos –es un caso similar a Vigo– significa que no va a haber inversión y, por lo tanto, si se va a ejecutar un tramo de estos, tendrá que tirar de PGE. Y en la situación que estamos, el horizonte dice que no vamos a tener ni un duro de inversión en los próximos años en toda la línea ferroviaria.
¿Percibe que hay un mayor interés por impulsar y potenciar el tren a Punta Langosteira que por solucionar las carencias de la vía entre Ferrol y A Coruña?
No, no lo creo. Lo que creo es que a la gente, en este caso a las Autoridades Portuarias, hay que tratarlas por igual. Y nosotros lo que queremos es que nos traten igual que a A Coruña y que, si a ellos les pagan el tren, que a nosotros nos lo paguen también. No obstante, no creo que haya un trato diferencial por una sencilla razón, pues por mucho que le paguen el acceso ferroviario, el problema de A Coruña es el mismo que el nuestro: las mercancías las tiene que sacar por Betanzos. Por lo tanto, tenemos una situación similar de puertas afuera del Puerto. No queremos ni más ni menos, sino lo mismo, es decir, tener fondos suficientes para pagar todo el acceso ferroviario. Esa es nuestra exigencia.
Las obras del viaducto finalizarán según lo previsto e incluyen una senda peatonal hasta A Cabana. ¿Cuándo podrá ser utilizada por los vecinos?
Hasta que se haga recepción oficial de la obra no se va a poder utilizar. Es probable que en el segundo semestre del año que viene ya podamos usar la plataforma peatonal, a menos que pudiéramos hacer, como a veces ocurre en las obras, una recepción parcial. Si no, segundo semestre.
“Con las mercancías tenemos un problema, pero es muchísimo menor que el gran agravio que tiene el pasajero entre Ferrol y A Coruña"
La apuesta de la Autoridad Portuaria por la movilidad y la permeabilidad con la ciudad es una realidad. Están ejecutando la senda entre el aparcamiento norte y la Casa do Mar, pero también hay proyectos para la fachada marítima. ¿Se llegará a un acuerdo rápido con la hostelería?
Siempre que hablo con ellos se han se han mostrado abiertos al diálogo y a valorar nuestros proyectos. Además, creo sinceramente que, con lo que vamos a hacer, la hostelería sale muy beneficiada, como no podía ser de otra manera: lo que hay que buscar en el puerto es la atracción de gente y eso pasa por espacios abiertos para pasear y también por la hostelería. Nuestro trato con ellos es excelente y no creo que haya ningún problema.
Acaban de adjudicar la terminal de cruceros. ¿Será el puerto origen y final de cruceros?
Uno de los objetivos que había era conseguir que un terminalista de primer nivel, y lo hemos conseguido, pues es uno de los mejores del mundo. Eso va a suponer un giro total, es decir, aumentar el número de turistas que llegan y que, además, por ser punto de origen, puedan pernoctar en la ciudad, que es importantísimo. Esto llevará a que la ciudad crezca en capacidad hotelera y supondrá cerrar un círculo muy bueno: ser origen y llegada y, además, que tenga ese nivel de pasajeros que se va a cumplir antes de lo que establecen los pliegos. En materia de cruceros, el trabajo del Puerto es exclusivamente para beneficio de la ciudad.
El puerto afronta un cambio de ciclo y ahora está en un punto de inflexión. En términos cuantitativos, ¿cuándo podrá iniciarse la senda de crecimiento?
Estamos igual que el año pasado en tráficos. El crecimiento va a empezar a verse un poco en el 2026 y, sobre todo, en el 2027, porque entonces ya tendremos la línea ferroviaria completa y todas las infraestructuras en funcionamiento –siempre que lo de ADIF salga bien– y vamos a tener las dos terminales de líquidos finalizadas y funcionando y la de contenedores por fin con tren. Aunque no lo parezca, estamos teniendo unos números muy buenos para lo que nos falta; el hecho de que no tengamos los casi 5,5 millones de toneladas de carbón y los otros tres de Alcoa y que, aun así, nos mantengamos entre los seis y los siete millones es una cifra muy buena porque, si sumáramos esas dos cantidades que nos faltan, nos iríamos a datos históricos. Esto quiere decir que hemos mantenido una base más alta de la que había y que en cuanto corrijamos esas desviaciones tan grandes, sobre todo Alcoa, que parece que puede orientarse, y suplir parte de lo que perdimos del carbón, Ferrol se estabilizará en unas cifras que nos permitirán recuperar la posición de liderazgo en Galicia. Pero también es verdad que no tiene por qué ser solamente en volumen; tenemos que ver qué traemos para que el valor añadido sea mucho mayor, y esa es otra vía en la que estamos trabajando.
Hay un proyecto que finalizó el trámite de competencia para una terminal de graneles líquidos en Caneliñas, la de Desarrollos Marítimos, de la que se sabe poco. ¿Puede contar algo?
Después de cuatro años, la gente ya me empezará a conocer y, desde luego, no voy a anunciar nada que no sea factible. Que esté en una situación óptima y que el horizonte sea real y que esa planta, en un 90%, pueda estar en Ferrol, sí, pero mientras no sea real no voy a dar ninguna información ni de esta ni de ninguna otra iniciativa.
“Con la llegada del nuevo terminalista, uno de los líderes a nivel mundial, Ferrol podrá ser puerto de origen de cruceros, y eso debe llevar a que la ciudad crezca en capacidad hotelera"
¿Cree que la localización de la lonja es la adecuada con la llegada del terminalista de cruceros o debería cambiarse de sitio?
La terminal de cruceros no va a ser un problema para la lonja. Otra cosa es que en una ría como esta haya tres cofradías y que lo lógico sería que existiese una única fuera del puerto. Eso es lo más lógico. Faltaría el acuerdo entre ellas y también financiación para poder afrontar la construcción de esa infraestructura, pero la lógica dice que debería ser así y veremos si tiene viabilidad, pero la terminal de cruceros no es el motivo para que esté aquí.
Yilport ha solicitado prorrogar la concesión hasta 2063. ¿Cómo valora el compromiso de esta multinacional con el puerto de Ferrol?
La terminal de contenedores siempre fue un poco a trompicones porque en su momento se planteó sin infraestructura y fue creciendo físicamente dentro del puerto, pero le faltaban las comunicaciones. Existía, por lo tanto, cierta reticencia al futuro porque no sabías cómo te iba a ir, pero en el momento en el que tenemos asegurado que va a haber una buena conexión ferroviaria, el objetivo cambia para nosotros y para ellos también. Yilport ya ve el futuro de otra manera cuando sabe que el tren es una realidad, pero hace cuatro años no era así. Por eso, ahora, con las certezas, apuesta por más inversión, por modernizarse y por crecer, y nosotros apostamos por lo mismo que apuestan ellos. Para nosotros, que una empresa como Yilport, una de las mayores del mundo en tráfico de contenedores, quiera quedarse aquí, con una inversión tan grande, es lo mejor que nos puede ocurrir.











