
La fuerte lluvia apenas dio tregua en la jornada de este domingo en Ferrol, lo que hizo que los puntos negros de la ciudad en los que se suele acumular agua como el túnel de la plaza de España, la avenida Irmandiños o las inmediaciones del paseo de Caranza se anegasen de tal forma que fue precisa la intervención de los Bomberos.
Estos también tuvieron que proceder a la retirada de algunas ramas de árboles caídas en las vías de la zona rural, impidiendo el paso de vehículos.
Pero no solo el tráfico rodado se vio perjudicado por la jornada lluviosa, caminar por algunas calles de la ciudad fue también una misión arriesgada, ya que en zonas como la avenida Compostela circular por la zona peatonal era misión imposible, debido a los ríos de agua que arrastraban en su camino, además de hojas y ramas de árboles, propiciando resbalones.
Calles como San Francisco, en cuesta y con plataforma única, volvía a convertirse en casi un torrente, con el agua discurriendo sin ningún tipo de obstáculo en su camino.
Un noviembre que augura récord
Solo dos de los 16 días que han trascurrido este mes de noviembre sortearon la lluvia, con varias jornadas en las que casi se alcanzan valores acumulados de 30 litros por metro cuadrado. La última semana, desde el día 10, no ha parado de llover ni un día y en esta quincena se han acumulado ya 149,1 l/m2.
Una cifra que, no obstante, no es superior a la de años anteriores, ya que este inicio de mes fue menos lluvioso que el de 2024, cuando en el mismo período se alcanzaban ya los 187,4 l/m2. Más agua cayó todavía en 2023 –296,9 l/m2––, unos números que, sin embargo, se convierten en nimios si se tienen en cuenta las reflejadas en 2022, con 989,3 l/m2 en la primera quincena del mismo mes.






















