Por pedir 20 euros en una "visita" a deshoras: el motivo tras la amenaza con motosierra en Caranza
La mujer de uno de los implicados está siendo operada tras una presunta "agresión" policial, denuncia la familia

La discusión entre dos hombres que se amenazaron con una motosierra y un martillo en la mañana de este jueves en el barrio de Caranza ha dejado tras de sí un reguero de preguntas acerca de la motivación de lo que pudo haber acabado en tragedia.
La familia del que blandía la herramienta mecánica explica a este periódico que la causa hay que buscarla horas antes, concretamente a las 2.00 horas. Fue entonces cuando el otro individuo se habría personado en casa del primero, al que le une un parentesco puesto que son primos.
Según la misma fuente, interrumpió de madrugada el descanso del hombre, su mujer y sus dos hijos pequeños con la exigencia de que le diese 20 euros, a lo que el dueño de la casa se negó, sin producirse ningún altercado. Sin embargo, ocho horas más tarde, motosierra en mano, fue a buscarlo para pedirle cuentas por su irrupción nocturna.
Agresión y entrega
La Policía llegó a la zona cuando él se había ido ya en un coche negro y su primo había subido a su piso. No obstante, una veintena de personas acudieron al lugar visiblemente nerviosas e incluso dejando un vehículo parado en mitad de la calle Armada Española.
Los agentes, tanto nacionales como locales, trataron de contenerlos, pero todo se complicó un poco más cuando bajaron con el hombre del rastrillo para tomarle declaración, momento en el que la esposa del otro y una mujer más se enzarzaron con él.
Los policías intervinieron para separarlas y fue cuando, según el relato de la misma familia, los agentes habrían agredido. Aseguran que la primera está siendo intervenida de urgencia en el hospital Arquitecto Marcide en la tarde de este jueves por una brecha en la cabeza.
Avanzan que las dos interpondrán denuncia por ello, pero de momento no consta ninguna. Asimismo, explican que será este viernes cuando el hombre de la motosierra se presente en la comisaría junto a su abogado, puesto que ahora se encuentra pendiente de la salud de su mujer.






















