Ferrol bate récords: 4.500 personas se suman a la marcha contra el cáncer
En la andaina había un total de 2.924 participantes mientras que en la categoría de carrera 1.586 inscritos

Ferrol madrugó un domingo sin ningún tipo de dudas para demostrar, una vez más y como cada año, que puede presumir de solidaridad. Entre las filas de la XII edición de la carrera y andaina solidaria “Ferrol En Marcha Contra o Cancro” había de todo. Deportistas natos y aquellos que se sumaban a correr desde hace poco; también los que, acompañados de pequeños y mascotas optaban por una ruta que no implicaba tanto cansancio y quien, aunque no era muy asiduo de esta disciplina, se sumaba por una buena causa.
Este fue el caso de los casi 300 miembros de la Armada que se desplazaron hasta el Cantón para apoyar la iniciativa de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Ataviados algunos con camisetas que lucían un lazo rosa, suponían el grupo más numeroso de la jornada. Lo tenían claro: “no hay que fallar a este tipo de llamadas. Además de ayudarnos personalmente a nosotros a mantener el ritmo, que físicamente es algo que nos viene bien, nos estamos sumando a una causa en la que nunca somos suficientes”, explicaban integrantes del grupo.
Y a sabiendas de que esto es una realidad, la ciudad naval puede sentirse bien orgullosa, puesto que este 2025 ha batido récords. Los números con los que cerró la inscripción la plataforma Carreiras de Galicia eran dignos de envidiar. En la andaina había un total de 2.924 participantes mientras que, en la categoría de carrera, 1.586 –siendo la de cinco kilómetros, la absoluta, la más numerosa, con 1.340 personas anotadas–.
Por megafonía, la AECC presumía de participación y desde la delegación ferrolana aseguraron que se trata de la convocatoria que más público ha tenido hasta el momento, una cuestión que permitía estar ufano, y más al ver la satisfacción tanto de los corredores como del público.
"Ha sido un día de satisfacción, tanto por el trabajo realizado como por la solidaridad que recibimos", aseguraban desde la delegación local. Destacaron la importancia de la compañía, asegurando que "es muy gratificante ver que cada año somos más personas unidas a esta causa, ayudando a tantas vecinos y vecinas que necesitan que estemos a su lado, en el hospital de día, con los cuidadores, pacientes...", valoraban desde la AECC.
Las familias
Los encargados de estrenar tanto la salida como la meta fueron los pequeños y pequeñas. Alguno luciendo el equipamiento de los clubes y otros optando por hacer tributo a sus superhéroes favoritos.

Con las miradas de los ferrolanos adultos puestas en ellos, los sprints se sucedieron en las diferentes categorías –pitufos, sub 10, sub 12 y sub 14– pero lo bueno venía después, puesto que más de uno disfrutaba de los manjares de las panaderías locales “porque ahora es el turno de mi padre y de mi tío”.
De hecho, fueron muchas las familias que se desplazaron en conjunto para una fecha tan señalada. “Es nuestra primera vez aquí, participando en algo así y tenemos claro que el objetivo principal es dar apoyo a aquellos que están pasando por esta enfermedad, tanto a nivel anímico como en el proceso de investigación”, explicaron Orlando Herrera y Aylin Álvarez, que venían desde Narón con dos pequeñas de 6 y 12 años que también demostraron su capacidad como atletas. Para la pareja está claro que “los valores humanos están por delante de todo”, y esa idea, junto con la de “ayudar a salvar vidas”, fueron los motivos para apuntar a las más pequeñas. “La escuela y las casas son complementarias. Las familias tenemos que inculcar estas actitudes porque es la única forma de crear buenos adultos”, señalaban.
Este también es el caso de Alicia, Esther y Ana. La primera lleva “muchísimo tiempo” asegurando su dorsal, pero para sus compañeras era la primera vez. Dos de ellas han pasado un cáncer y no dudan en poner en valor el papel de la asociación, aseverando que “además de una gran labor, son un apoyo esencial para las personas enfermas, como fuimos nosotras”. Ellas tienen claro que no van a fallar el año que viene porque, explican, “la emoción es enorme. Genera una gran red ver a tu ciudad corriendo por tu causa, porque el apoyo también es fundamental cuando ya has superado la enfermedad. Se necesita siempre”, remarca el grupo.

Las secundan Celia, Juana y Dorita. La primera entró en contacto con la AECC hace siete años, al recibir su diagnóstico “y desde aquella colaboro con ellos en todo lo que haga falta. La ayuda que prestan es incomparable”. Ahí conoció a sus cómplices de andaina. Dorita está peleando ahora mismo contra esta patología y la emoción se hizo latente al acabar el recorrido, sacando la foto de la victoria “en el mismo sitio donde la hacemos cada año”, al ver que cada vez hay más gente. “Es una completa alegría”, confirman
Hay mil y una historias de amistad y lealtad que se han forjado gracias al trabajo de la delegación ferrolana, como es el de estas tres mujeres que se conocen desde que la primera “no tenía ni pelo ni uñas, pero aquí seguimos”. Peleando.
Además de la competición, fueron muchas las entidades deportivas que se citaron para el recorrido, y es que como bien explicaron los integrantes de Club Castro de Lobadiz –corredores “de cualquier edad y condición física”–, y más allá de la causa común de esta marea verde, “este estilo de iniciativas nos anima a hacer grupo”.
De hecho, para una de sus integrantes, que ahora confiesa disfrutar más de las medias distancias, esta misma carrera fue su primera vez. “Aquí comenzó todo. Te planteas hacerlo como reto, cinco kilómetros, la distancia más asequible. Luego te enganchas y, claro, hacer deporte es realmente importante”.
Esta cita anual también supone un reencuentro con otros corredores de la comarca que “ahora, cuando nos vemos, paramos los unos con los otros. Hacemos equipo, todos, sin excepción, con una causa tan importante como esta”, exponen.
Con todo ello, y poniendo siempre por encima a personas que padecen esta enfermedad y a sus familias, Ferrol firmó ayer una sentencia. Con bolígrafo verde, la ciudad naval presume de equipo, uno que marcha junto por una buena causa.
























