La conexión de la carretera Baja con la Casa do Mar inicia otra fase en la movilidad sostenible
La empresa adjudicataria comenzó esta semana los trabajos de habilitación de una senda peatonal

La zona portuaria comenzó el pasado jueves una nueva fase del proceso de transformación de la movilidad. Los operarios de la empresa con sede en Noia Success Infraestructuras y Servicios iniciaron esa jornada los trabajos que permitirán conectar, a través de una senda peatonal integrada en su entorno, el aparcamiento norte de la carretera Baja del puerto, que se abrió hace más de un año, con los jardines de la Casa do Mar, la sede de AFAL y el albergue de peregrinos.
El contrato establece que la intervención durará tres meses, con lo que estará concluida en las primeras semanas del año que viene, aunque todo dependerá de las condiciones meteorológicas.
En todo caso, con este proyecto el Puerto da continuidad, tras inaugurar el pasado mes de febrero el aparcamiento central, que formaba parte del paquete de actuaciones pactadas con la Axencia Galega de Infraestruturas en el año 2022 –además de la otra zona de estacionamiento al lado de Curuxeiras, la reforma íntegra de la carretera Baja y la prolongación de la senda y el carril bici entre La Cortina y La Ranita–, al programa de movilidad y permeabilidad que el organismo que preside Francisco Barea se marca como prioritario para favorecer el “contacto” entre la ciudad civil y la portuaria. Esta política incluye la senda peatonal y ciclista que se incorporará al viaducto del tren que cruza la ensenada de A Malata para enganchar con A Graña.
La segunda fase de intervenciones de humanización es más modesta por la inversión que suponen –en este caso, 82.000 euros–, pero su importancia es notable porque extiende esa idea, en este caso para conectar las dos carreteras de su titularidad, la Baja y la Alta, a través de la Casa do Mar.
Así, Success ejecutará una senda que salvará los doce metros de desnivel que existen entre los dos viales. Se trazará así un sendero de unos 70 metros al lado del talud del antiguo cargadero de mineral.
El jueves, la maquinaria de la compañía adjudicataria ya comenzó las tareas previas, como el desbroce de la maleza existente y la tala de los árboles que hay en el lugar, así como el desmonte y la explanación del terreno para conseguir una pendiente adecuada. La vegetación se recuperará y se ampliará con la plantación de otras especies. arbóreas.
La habilitación de la senda traerá consigo el resto de los servicios. Así, además de colocar el mobiliario y una barandilla y pasamanos de protección y seguridad, se procederá a realizar toda la instalación eléctrica para el nuevo alumbrado, que será de tecnología LED.
Junto con la conexión de ambas carreteras portuarias a través de la Casa do Mar, el organismo ya tiene en marcha el proceso para acometer otras dos obras, al margen de una tercera que ya está en marcha, aunque en este caso no se trate de una intervención de movilidad estrictamente, como es la reforma para usos institucionales y culturales del antiguo edificio de Aduanas, en el Paseo de la Marina. Se trata de la remodelación del frente de la sede de la Autoridad Portuaria, entre el baluarte –se instalará una escalera mecánica– y la glorieta pequeña, y la que se centrará en el tramo donde se ubican las terrazas, que también cambiará su fisonomía para acompasarla con el entorno.
El Puerto se sentará con los hosteleros para abordar la reforma del frente de las terrazas
El Puerto se reunirá con los hosteleros de la fachada marítima para abordar con ellos la reforma de ese tramo. Desde el organismo que preside Francisco Barea se subraya que la participación y la escucha al sector, que tiene en las terrazas un activo esencial para sus negocios– es “una prioridad y una obligación”, sobre la premisa de que es necesaria una reordenación del entorno para ganar más espacio para el peatón y, al mismo tiempo, una unificación de los elementos. Aunque no se han desvelado detalles, en intervenciones de otras administraciones se incide especialmente en una imagen más unitaria de las propias terrazas. Es muy probable que desaparezcan las plazas de aparcamiento en batería que están en ese lado. Las plazas de estacionamiento –salvo las que necesarias por ser sede de un organismo público– también se reducirán en el proyecto que actuará sobre el frente de los edificios del Puerto, el primero de los dos en ejecutarse. Se mejorará de ese modo el tránsito hacia la carretera Baja y la conexión con la Alta-Paseo de la Marina, a través de unas escaleras mecánicas de subida en el Baluarte de San Xoán.











