Se hace justicia al arte ferrolano con la antología de Segura Torrella en el Centro Torrente Ballester
Todos los sábados se realizarán visitas guiadas de la mano del comisario, Suso Basterrechea

Bajo el título de “Nada é fráxil...”, correspondiente a la exposición que cobija desde este mismo viernes el Centro Torrente Ballester, se culmina el homenaje por los 25 años que se cumplen en este 2025 del fallecimiento del pintor y dibujante ferrolano Ricardo Segura Torrella. Su discípulo, el profesor Suso Basterrechea, fue el encargado de comisariar esta muestra antológica que invita a recorrer la trayectoria de esta “figura fundamental da arte, non soamente en Ferrol, que por suposto, senón en toda Galicia e incluso no conxunto do Estado”.
A pesar de que hayan salido a la luz algunas piezas por parte de iniciativas privadas, como la treintena de cuadros que este mismo año se expusieron en la galería Platas, el reconocimiento institucional que supone esta muestra impulsada por la Concejalía de Cultura, que duplica en tamaño a la anterior mención, hace justicia a un pintor ferrolano con una virtud “fundamental na arte, que cando un ve un cadro de Ricardo, automaticamente o recoñece como tal”.
Como se trata de plasmar en la exposición, este lenguaje propio permanece inalterable a lo largo de su trayectoria, un aspecto a reseñar, particularmente, por la gran cantidad de registros estilísticos que transitó, “sempre cunha personalidade tremenda e unha forza expresiva descomunal: é un extraordinario debuxante e un fantástico colorista”, destaca el comisario.
Por consiguiente, se suele encuadrar el trabajo del artista, “aínda que hai matices, moitos matices”, remarca Basterrechea, en la corriente del expresionismo. A esa “contundencia nas formas” hizo referencia el que fue su maestro, Felipe Bello Piñeiro, al considerar “que tiña unha obra moi forte, incluso, demasiado forte para Ferrol”, según recuerda. De hecho, Segura Torrella fundó en el municipio el museo que honra, a través de su nombre, a este otro pintor natural de Mugardos.
Hace 13 años que las instalaciones no lucen el sello del ferrolano en sus paredes, desde aquella propuesta en la que las pinturas dialogaron con las fotografías de su hija, Helena Segura-Torrella, que recogió una característica herencia artística para aplicarla a su disciplina.
Logrado
El hecho de haber inaugurado esta exposición “é un recoñecemento que se puido facer grazas ao traballo da viúva de Ricardo, Julia, que lamentablemente faleceu neste proceso”, valora el comisario. Así, resalta que en este momento es su hija, completamente involucrada también en el proyecto, “a que ten a fortuna e a responsabilidade de tratar de manter o legado do pai”
Asimismo, Suso Basterrechea señala que otro de los motivos que facilitaron llevar a cabo esta iniciativa es que la familia es, hasta día de hoy, la propietaria de una inmensa cantidad de obras, “e sobre todo da parte máis emblemática”. Esta colección es la que precisamente se seleccionó para la ocasión, a excepción de dos piezas concretas, una aportada por el Concello de Ferrol y otra cedida para esta muestra por un coleccionista particular.
La “data redonda” que se conmemora en este 2025 motivó que el último homenaje, que se conmemora anualmente en el busto localizado en O Inferniño, el pasado mes de marzo, se completase con una conferencia impartida por el propio Basterrechea para dar a conocer la repercusión del pintor.
El vínculo que unió a estos dos artistas se remonta a antes de que el comisario se hubiera desplazado a Sevilla para estudiar Bellas Artes, cuando además de haber sido alumno de Segura Torrella mantuvo una estrecha relación con el maestro, desencadenando así una gran “admiración e cariño, polo traballo e a persoa de Ricardo”.
Tanto la familia, que le solicitó que hablase en nombre de los antiguos alumnos del homenajeado, como desde el Concello de Ferrol, consideraron que este era el indicado para comisariar una exposición con una firma de esta talla. El trabajo del pintor alcanza también el ámbito internacional al relacionarse con movimientos como la Escuela de Londres, “un grupo de artistas que na metade do século XX, cando a moda era o expresionismo abstracto, a arte pop ou incluso a morte da pintura”, revivieron la plástica con un estilo figurativo en el que las formas humanas volvieron a ser protagonistas.
“Cando se fala de Ricardo case todo o mundo pensa nun cadro que estivo exposto hai relativamente pouco no Cantón, en Afundación”, comenta Basterrechea, refiriéndose al titulado “Cara a Fisterra”. Aunque esta pieza, de enorme “carga social”, es “sen dúbida” uno de los favoritos del comisario, este anima a abrir la perspectiva y adentrarse en la gran producción de piezas, de las que “calquera pode ser un referente”, expresa.
Exposición
Para facilitar y enriquecer la tarea a las personas interesadas, esta iniciativa incluye, todos los sábados, salvo previo aviso, a las 12.00 horas, visitas didácticas a la muestra “Nada é fráxil...”. Los participantes podrán acercarse de primera mano a la obra, ya que los encuentros serán conducidos por el propio Basterrechea.
De la misma manera, cualquiera que se acerque tendrá a disposición una serie de textos instalados para tratar de ayudar a entender la exposición, que está integrada por una selección de cuadros y de dibujos representativos del creador.
El comisario llevó a cabo el proceso con la voluntad de ser “moi respectuoso coa obra do artista” ya que, aunque Segura Torrella fuese su maestro, quien se haya acercado a la obra del profesor comprende que este tiene “unha forma de entender a arte xa distinta”. Por lo tanto, se priorizó por encima de todo que se apreciase la evolución en su camino y también se focalizase en algún aspecto concreto.
Así, la antología empieza por una selección elaborada durante la formación en Ferrol con Felipe Bello Piñeiro, en la que se podrá conocer a “un virtuoso dende moi neno”, continuando por la obra correspondiente a su primera estancia en Madrid, a principios de la década de 1950, cuando conoce a Fernando Álvarez de Sotomayor y a Daniel Vázquez Díaz. Según apunta Basterrechea, estas influencias, particularmente la última, fue ron claves a la hora de definir su estilo reconocible. Además, el recorrido cronológico también pasa por una fase más expresionista y otra que, personalmente, “vinculo co realismo máxico”.
Algunas de las salas por las que está repartida la colección se pintaron expresamente “para crear ambientes distintos e que se axusten a cada época”, además de tomar las decisiones con el objetivo de “que cada obra de Ricardo transmitira a forza que individualmente ten”, de forma que la saturación de conjunto no impida apreciar el detalle.
“Ricardo abordou todas as temáticas: paisaxe, bodegón e figura”, elementos que tienen su representación en la muestra, aunque sobre todo predomina el último. Las formas humanas constituyen en esta propuesta un elemento “moi monopolizador, tamén ten que ver con que é a obra que ten a familia”, pero en mayor medida se relaciona con que, aun habiéndose superado en los otros dos formatos, es el que puede ilustrar más radicalmente al visitante sobre lo que Basterrechea remarca como “forza expresiva”.
Consecuentemente con la embergadura de la propuesta que ya está disponible en el Torrente Ballester, a la inauguración asistieron diferentes autoridades, como por ejemplo el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, que se comprometió con Helena Segura-Torrella, que fue protagonista durante el acto, a que la obra de su padre se continúe dando a conocer y llegue hasta Madrid.





















