Octavio Castro, funerario en Ferrolterra: “La gente busca que la despedida sea ahora algo más íntima”
Es la tercera generación de funerarios, con tanatorios en Ferrol, Cedeira y Cariño

Lino Cagiao, el abuelo de Octavio Castro Cagiao, fue quien empezó en el negocio con una pequeña funeraria en la parroquia naronesa de Castro y él se unió a su madre, segunda generación, cuando tenía unos 25 años, en 1998, ejerciendo ahora como gerente de Servicios Funerarios de Galicia, la empresa desde donde gestiona junto a su mujer Mónica los tanatorios del Juan Cardona, Cedeira y Cariño.
Todos estos años le han servido para constatar los diversos cambios con respecto a los ritos fúnebres y ahora, incide, “la gente busca que la despedida sea algo más íntima”. Pero también proliferan los adioses personalizados, en los que hay música o lecturas, algo que está ya muy normalizado.
Lo que no acaba de naturalizarse es la forma en la que encaramos la muerte de los seres queridos: “Nos enfrentamos como nos han enseñado a hacerlo. Es un problema educacional y es increíble que en las escuelas no se comente eso porque es lo único cierto que tiene la vida y no se habla en las aulas”.
En su caso, escoge que su familia, cuando él fallezca, pase “ese trance tranquila, con una cosa íntima” y “después de donar todo lo posible” que lo incineren. Eso sí, llevando las cenizas a “un sitio concreto de un cementerio” porque, respetando a la gente que prefiere un lugar simbólico, “quiero tenerlas en un sitio localizado para que mis bisnietos puedan recordarme”.












