La ostra rizada demuestra su potencial como conserva artesanal de calidad
El proyecto Ostras do Ártabro se dio a conocer en unas jornadas de degustación en el CIFP Fraga do Eume
Poner en valor una especie que hasta hace poco era percibida como invasora y de escaso valor comercial y transformarla en un producto gastronómico de primera calidad es el objetivo que se marcan las Cofradías de Pescadores de Pontedeume y Barallobre, con el apoyo del GAP Golfo Ártabro Norte a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca e de Acuicultura.
El proyecto Ostras do Ártabro se dio a conocer ayer en unas jornadas de degustación, que tuvieron como escenario el CIFP Fraga do Eume, y en el que la ostra rizada demostró sus posibles usos y elaboraciones culinarias, de la mano de cocineras experimentadas.
Así las cosas, se celebró en Pontedeume esta Xornada de degustación Ostras do Ártabro, en las que participó la consellería do Mar, Marta Villaverde, acompañada de la delegada territorial de la Xunta en Ferrol Martina Aneiros.
La conselleira destacó que el crecimiento de la ostra rizada en los últimos años representa una fuente complementaria de ingresos para el sector, indicando que iniciativas como la de Ostras do Ártabro “son o claro exemplo de como as confrarías son motores de innovación e sustentabilidade, buscando novas vías de comercialización”.
El programa de actividades incluyó presentaciones y sesiones de degustación de diferentes preparaciones. De este modo, Paula Patiño, maestra artesana, fue la encargada de mostrar nuevas posibilidades para este bivalvo a través de la conserva, uno de los ejes centrales de este proyecto que busca desarrollar prototipos de alta calidad.
Por su parte, la profesional de la cocina Nair González llevó a cabo un showcooking para potenciar el consumo de este producto en fresco.
La abundancia de esta especie, que se adaptó de manera perfecta creando bancos densos en la ría, permitió un aprovechamiento que fue objeto de regulación por la Consellería do Mar. La inclusión en planes específicos de explotación posibilita que los profesionales marisqueen y vendan el producto de forma legal y controlada a través de la lonja, equilibrando el ecosistema de la ría frente a la competencia con la ostra plana autóctona.








