Rehabilitación integral del Torreón dos Andrade de Pontedeume tras décadas de intervenciones parciales
El proyecto supondrá una inversión de casi 365.000 euros y se financiará con ayuda del Gobierno

El Ayuntamiento de Pontedeume acometerá un proyecto para rehabilitar de manera integral su emblemático Torreón dos Andrade, una actuación que supondrá una inversión de 365.515,67 euros y que contará con el apoyo económico del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que aportará 273.983,75 euros. Así lo anunció el Consistorio, que informó de que las empresas interesadas en acometer los trabajos pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 27 de abril.
Tal y como se desprende del pliego de prescripciones técnicas, la obra busca corregir fallos estructurales y de conservación acumulados tras décadas de intervenciones parciales, “de modo que el resultado sea totalmente compatible con sus valores patrimoniales”.
Sobre su relevancia histórica, el documento –disponible para su consulta en la Plataforma de Contratación del Sector Público– remarca que el Torreón es el único resto del antiguo Pazo Fortaleza de los Andrade, datado del siglo XIV, siendo declarado Monumento Histórico-Artístico en 1924 –aunque el palacio anexo se demolió poco después, en 1935–. Entre sus elementos singulares destaca el escudo heráldico de su fachada sur, que contiene las armas de los Castro, Andrade, Silva y Mendoza.
El regidor, Bernardo Fernández, agradeció al Gobierno central su apoyo para “preservar un dos nosos bens culturais máis prezados, recoñecido no conxunto do Estado”.
Diagnóstico
El documento del proyecto realiza una crítica técnica a las intervenciones realizadas en el pasado –1951, 1794 y 2001–, calificándolas en algunos momentos de “lesiones antrópicas” por el uso de materiales incompatibles. Así las cosas, los trabajos irán encaminados a corregir las filtraciones y condensaciones de agua derivadas del actual sistema de cubierta, que emplea láminas de PVC. “Las intervenciones asistemáticas realizadas en la segunda mitad no fueron capaces de revertir la situación histórica de la lucha del monumento contra el agua, sobre todo en su cubierta, a pesar de la continuada preocupación e insistencia por parte de las diferentes corporaciones municipales en buscar soluciones”, recoge el pliego.

En este sentido, la solución propuesta apuesta por una cubierta que permita la “respiración” de la piedra. Para ello, se instalará una nueva trasventilada “que garantice y facilite una mejor práctica de conservación, una mayor capacidad de evacuación directa y un mejor control de las escorrentías mediante juntas secas-abiertas”.
El proyecto plantea, además, la posibilidad de recuperar el uso cultural de la azotea como mirador una vez culminen los trabajos de restauración.

El plazo de ejecución previsto para estas actuaciones –que “prestarán especial atención a la conservación de la lectura de las diferentes autenticidades documentadas” y respetarán “sus características esenciales, sus aspectos constructivos, formales, volumétricos, espaciales y funcionales”– es de nueve meses. “Queremos garantir que estea en perfectas condicións de conservación a pesar do paso do tempo”, aseveró por su parte la edila de Turismo, Ángela Piñeiro.








