Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?
Entrevista

José Rodríguez, instructor de defensa personal | “Si un hombre lee este libro, entenderá por qué una mujer cruza de acera”

El experto aborda en ‘El arte de salir ilesa’ la autoprotección desde una perspectiva integral que combina la respuesta física con la gestión psicológica 

IMG-20260501-WA0015
El instructor policial José Rodríguez
Cedida
0620_wayalia_redideal_251121_carlos
0620_bonilla_redideal_251121_veronica
liceo620

Con más de tres décadas de experiencia, el instructor policial pontés José Rodríguez ayuda a mujeres para que conozcan las herramientas que les permitan sentirse más seguras y saber cómo actuar ante una situación de peligro.  Recientemente ha publicado ‘El Arte de salir ilesa’, un manual basado en la prevención y el control del miedo.  

¿Hasta qué punto el manual es también una guía para proteger la salud mental y no solo la integridad física?

No lo planteé como un libro de salud mental, pero en realidad lo es en gran parte. En él explico algo muy importante:  el miedo no es el enemigo, es un sistema de supervivencia. Muchas veces el problema no es lo que pasa fuera, sino cómo lo interpretamos por dentro. Cuando entiendes lo que sientes y por qué, todo cambia. Mi intención es que la mujer no solo sepa reaccionar físicamente, sino que tenga más claridad, más criterio y más tranquilidad mental.

A veces existe una línea muy fina entre ser prevenida y vivir en un estado de alerta constante. ¿En qué consiste su método y cómo enseña a disfrutar de la libertad sin que la prevención se convierta en una cárcel mental?

Es una línea muy fina, y por eso intento explicarlo de forma muy sencilla. No se trata de vivir en alerta constante, sino de aprender a leer cuándo algo no encaja. Cuando tienes un pequeño “plan mental” y entiendes el entorno, dejas de imaginar peligros todo el tiempo. Se trata de no vivir con miedo…  sino moverte con conciencia, y esto, lejos de limitar, da mucha más libertad..

Después de formar a más de 1.500 mujeres, habrá visto muchas veces ese momento en el que a una alumna le cambia la mirada al dejar de verse como una víctima potencial...

Sí… y es algo que impresiona mucho verlo en directo. No es que aprendan a pelear, es que empiezan a confiar un poco más en ellas mismas. Como digo en el libro, no se trata de enseñar “técnicas sueltas”, sino de dar criterio, seguridad y capacidad de reacción.

La defensa personal es puro instinto y movimiento. ¿Cuál fue el concepto o la técnica que más le costó “traducir” a palabras en el libro para que fuera efectiva sin tenerlo a usted delante explicando el ejercicio?

Lo más difícil fue explicar bien el concepto de “Todo vale, todo pega”, porque puede sonar mal si no se entiende bien. En el libro insisto mucho en que no se trata de violencia, sino de supervivencia. Cuando alguien te agrede ya ha roto las reglas, y tu objetivo no es ganar…  es escapar y salir ilesa. Explicar eso sin que se malinterprete fue, probablemente, lo más delicado.

Empezó a gestar este libro hace más de 15 años. ¿Cómo ha evolucionado la naturaleza de los peligros a los que se enfrenta una mujer hoy en día? ¿Ha tenido que añadir o modificar algún “peligro moderno” que en 2009 ni siquiera plantease?

La realidad ha cambiado en varios aspectos, y sería ingenuo no reconocerlo. En los últimos años en España, los delitos sexuales han crecido de forma significativa y  los robos con violencia también han tenido repuntes importantes. En el libro hablo de algo muy actual: la distracción constante. Por ejemplo, caminar mirando el móvil envía mensajes muy claros a quien busca una víctima fácil, pero quiero dejar clara una cosa, si te agreden o roban por ir despistada mirando al móvil, la culpa no es tuya, la culpa siempre es de quien agrede… No entro en causas concretas, pero sí parto de una idea muy clara, la realidad es la que es, y hay que saber moverse en ella; por eso, más que hablar solo de peligros, hablo de algo muy práctico: cómo no exponerse sin darse cuenta, cómo recuperar la atención sobre el entorno y cómo anticiparse antes de que algo ocurra.

En su equipo participan dos psicólogas y sus propias hijas. ¿Cómo ha cambiado su visión como padre y como instructor el hecho de saber que lo que enseña es, literalmente, lo que quiere que sus hijas sepan para volver a casa seguras?

Muchísimo, cuando piensas en tus hijas todo se simplifica, ya no te preguntas qué es bonito o técnico, te preguntas ¿esto le serviría de verdad en una situación real? Eso me hizo quitar muchas cosas y quedarme solo con lo que es simple, útil y aplicable con miedo.

¿Cree que si los hombres leyesen este libro, cambiaría en algo la percepción de la masculinidad o el papel que ellos juegan en la seguridad de las mujeres de su entorno?

Creo que sí puede ayudar y mucho. No es un libro contra nadie, pero sí muestra una realidad que muchas veces no se ve. Si un hombre lo lee con calma, puede entender mejor cosas tan simples como por qué una mujer mira atrás o por qué cambia de acera, y eso ya genera algo importante, empatía.

Todavía hay quien piensa que la defensa personal es “cosa de gimnasio”. Para una mujer de 60 años que lea su libro en el sofá de su casa, ¿cuál es el primer cambio físico o de actitud que puede aplicar mañana mismo?

El primer cambio no es físico. Es algo muy sencillo, levantar la cabeza y observar, parece básico, pero cambia mucho. La defensa personal empieza antes del contacto, empieza en cómo te mueves por la calle. Una mujer atenta y presente ya reduce mucho el riesgo.

Existe un miedo real a las consecuencias legales de “defenderse demasiado”. ¿Cómo aborda esta cuestión?

Es un miedo real y totalmente comprensible, en los seminarios muchas lo preguntan. Por eso en el libro explico algo muy básico: defenderse no es agredir, es responder para salir de una situación de peligro. También hablo del principio de proporcionalidad, que significa usar solo la fuerza necesaria para frenar la agresión. El problema es que en una situación real, no hay tiempo para pensar mucho y todo ocurre muy rápido. Por eso el enfoque es claro: hacer lo necesario para parar la agresión, crear espacio y escapar. Porque al final, el objetivo no es pelear…  es salir de ahí.

Vivimos en una era puramente visual donde abundan los tutoriales rápidos en redes sociales. ¿Qué ofrece el reposo de la lectura de ‘El arte de salir ilesa’ que no pueda ofrecer un vídeo de pocos segundos sobre cómo zafarse de un agarre?

Un vídeo puede enseñar algo rápido, pero el libro busca algo más profundo. La lectura te da estrategia y comprensión. No es solo “qué hacer”, sino entender, cuándo, por qué  y cómo actuar. Pero además, incorpora algo bastante novedoso: no solo explica las técnicas con texto e imágenes, también incluye códigos QR que te llevan directamente a vídeos donde se ve la técnica explicada y aplicada de forma real. Así, la persona no solo lo lee, también lo ve y  lo entiende mejor. Al final, se trata de unir las dos cosas, la comprensión que da el libro y la claridad que da verlo en un vídeo, y eso facilita mucho entender que realmente se puede aplicar llegado el momento

0620_alba_cocinas_redideal_251121_cristina
0620_arte_floral_calo_251121_carlos
0620_dans_relojeros_redideal_260109_cristina
0620_pazo_santa_cruz_redideal_251121_cristina
0620_puertas_delfin_redideal_251212_cristina
PRIMERA-LINEA-620