Las altas temperaturas pasan factura a la feria etnográfica EtnoEume, en A Capela
La cita, impulsada desde el museo, busca poner en valor y mantener vivas las costumbres y el modo de vida rural
Un calor sofocante desde primera hora, un incendio forestal en el municipio y el partido de la selección española de fútbol por la tarde pudieron estar detrás de la menor afluencia de personas, con respecto a otras ediciones, que registró en la jornada de este domingo la feria etnográfica EtnoEume, una iniciativa impulsada desde el museo de A Capela y que contó con un amplio programa que prometía deleitar a vecinos y visitantes con múltiples actividades.
Así lo corroboró el presidente de la entidad, Abel Fraga, que apuntaba a media tarde que “máis alá do bo ambiente que hai sempre nesta feira, en canto ao nivel de xente, si que é certo que foi un pouco máis frouxo que o ano pasado”, aseveró el responsable, incidiendo en que “fun preguntando polos diferentes postos e a xente está disposta a volver”.
Dicha predisposición nace de la buena organización con la que cuenta el evento, que en esta ocasión reunió a unos 40 puestos de venta y exhibición de oficios tradicionales –hilado, tallado y torneado de madera y vidrio o cestería, entre otros–, a los que hubo que sumar los talleres de cantería, cestería, cerámica y estampado de paños.
Desafíos rurales
La feria abrió sus puertas a media mañana y se prolongó hasta última hora de la noche. Uno de los momentos más destacados fue, quizá, el de los desafíos rurales, con lanzamiento de boina o sacho y la carrera de carretillas por parejas. También el de los juegos “de sempre” para los más pequeños de la casa, a cargo de Sedega en el atrio de la iglesia, o la recreación teatral de ‘Leiras na feira’.
Además de estas propuestas, la cita contó con un desfile y exposición de coches de época. La música no faltó durante la calurosa jornada, con el pasacalles y posterior foliada de la mano de la agrupación No Cómbaro o el concierto que puso el broche a la feria, previo al sorteo de regalos y premios de las rifas, a cargo de Faíscas da Pontraga.











