El Racing de Ferrol se hace fuerte en A Malata (2-0)
El cuadro verde derrotó con suficiencia a un Pontevedra que jugó la última media hora en inferioridad

No hay quien tosa al Racing en A Malata. El tercer partido que el equipo ferrolano juega como local en lo que va de campeonato se resolvió con un nuevo triunfo que le hace mirar hacia arriba. La victoria por 2-0 con la que resolvió su segundo derbi consecutivo, el que lo enfrentó al Pontevedra, confirmó que el cuadro verde tiene argumentos como para estar entres los mejores del grupo 1 de Primera RFEF. Ahora de lo que se trata es de trasladar también a los compromisos que juega a domicilio este nivel.
Ambos equipos emplearon los primeros minutos en asentarse sobre el terreno de juego y buscar en el rival resquicios a través de los que generar inquietud. Pero ocasiones de verdadero peligro apenas hubo, sólo un par de situaciones a balón parado –una por bando– que se resolvieron con remates tímidos que fueron desviados. Así que, sin ninguno de los contendientes siendo capaz de dominar el rival, los minutos fueron pasando a la espera de que alguno fuese capaz de encontrar la claridad necesaria para resolver.
Poco a poco fue el Racing el que fue adquiriendo más control de la situación, aunque sin que eso se tradujese en una mayor presencia delante de la portería contraria o en una mayor cantidad de ocasiones. Enfrente, la escuadra granate trataba de sacar partido de algún desajuste del adversario, pero a sus llegadas a la portería racinguista siempre les faltó la claridad necesaria para llegar a convertirse en ocasiones claras.
Cuando parecía que el partido se encaminaba al descanso sin novedades en el marcador, una acción puntual cambió el decorado del encuentro. Fue tras una jugada combinativa de la escuadra local en la que Eto’o remachó el pase que le había dado Álvaro Ramón (1-0), así que a pesar de que el Pontevedra trató de reaccionar antes de llegar el intermedio, en realidad se vio en desventaja de cara a una segunda parte en la que debía dar un paso adelante si se quería de A Malata sumando.
En ventaja en el marcador, al Racing se le vio más suelto en el comienzo de la segunda mitad, sobre todo porque enfrente el rival ya le dejaba un poco más de espacio para maniobra. Así, el conjunto de la ciudad naval estuvo a punto de aumentar su renta a través de un cabezazo de Eto’o que se fue ligeramente algo. Pero lo que sí cambió el encuentro fue la expulsión –videoarbitraje mediante– del visitante Allberto Gil. Así que el Pontevedra se vio en inferioridad en un momento del duelo en el que las cosas no le estaban yendo especialmente bien.
Entró entonces el encuentro en una fase en la que el Racing se fue encontrando cada vez más cómodo. Al cuadro verde, de hecho, sólo le faltaba tener un poco más de efectividad a la hora de resolver sus acciones para ampliar su renta. En cambio, a la escuadra visitante no le convenía nada que el choque siguiese por los derroteros por los que estaba transcurriendo y por eso cambió totalmente su disposición con los tres cambios que realizó, con los que buscó tener una presencia ofensiva que no tenía desde el descanso.
Y, a pesar de que el dominio siguió siendo de un Racing que llegaba con facilidad a las proximidades del área contraria, el hecho de que la diferencia en el marcador siguiese siendo mínima sembraba un halo de incertidumbre. Sobre todo porque el cuadro granate empezó a acercarse a área rival, aunque sus ocasiones –salvo un remate de Mba– no llegaron a ser especialmente peligrosos para el Racing.
El conjunto de la ciudad naval necesitaba sentenciar el encuentro para, de esta manera, encarar con tranquilidad el tramo final del encuentro. Y eso llegó en una contra en la que Buján, primero, ni fue capaz de resolver el mano a mano que tuvo ante el portero Marqueta.
Pero quien no falló, a la segunda, fue un Dani Oeja que remachó a gol la pelota suelta (2-0). Y, a partir de ahí, con el objetivo ya resuelto, el cuadro verde tuvo ocasiones para hacer su ventaja más amplia, pero dos tiros de Arroyo a los palos y un par de acciones que entre Alcaina y Buján no fueron capaces de resolver dejaron el marcador en el 2-0 final.













