Se acabó el culebrón: Javi Vázquez, nuevo entrenador del Racing de Ferrol
El preparador madrileño, que se desvinculó del Algeciras, se caracteriza por proponer un fútbol valiente, vertical y ofensivo

Desde la salida de Guillermo Fernández Romo y la rueda de prensa del director de fútbol, Álex Vázquez, la llegada de un entrenador era lo más esperado por parte de una afición que espera volver a ilusionarse con un proyecto que pretende devolver al Racing al fútbol profesional.
Tras muchos días de negociaciones y varios candidatos, finalmente el escogido fue Javi Vázquez (Madrid, 1986), un entrenador que entraba en el perfil que buscaba el director de fútbol del conjunto de la ciudad naval: "joven, muy trabajador, valiente y que valore este club”. El técnico madrileño, que descartó tanto una oferta del Ibiza como la renovación del Algeciras, activó una de las cláusulas de su contrato para acabar su vinculación actual con el club andaluz y así poder tomar los mandos de la nave ferrolana.
El preparador se caracteriza por apostar por un fútbol valiente, vertical y ofensivo, con presión alta y protagonismo en el juego, además de exigir la máxima intensidad a sus jugadores. Junto a él está previsto que llegue Carlos Díaz, que ejerce como su segundo entrenador. Todavía se desconoce si también vendrán Javier Cieza, que sería el responsable de la preparación física del equipo, Mario Bazán, el entrenador de porteros, y Christian Parra, que ejerce de analista. O si por el contrario contará con los servicios de Kiko Corredoira y de Roberto Valeiro.
Siempre creciendo
A pesar de su juventud, Vázquez cuenta con bastante experiencia en los banquillos. Comenzó su andadura en la temporada 2019/20 cuando se embarcó en el Unión Adarve, club en el que compaginó el primer equipo, que militaba en la antigua Tercera División, y el de División de Honor Juvenil. Respecto a este último, logró mantener la categoría en la última jornada, mientras que con el cuadro sénior estaba en la segunda posición justo en el momento en el que la temporada se detuvo debido a la pandemia por el Covid-19.
Cuando todo volvió a la normalidad, el técnico abandonó la institución madrileña para enrolarse en el Real Madrid. En su etapa en la “Casa Blanca” dirigió al Juvenil B, en el que se encontraba el racinguista Edgar Pujol, además de jugadores como Raúl Asencio, Manuel Ángel, Marvel o Rafael Obrador, con el que se proclamó campeón de Liga Nacional. Ese buen hacer con el conjunto madridista llamó la atención del extranjero, concretamente del Panathinaikos B de la Segunda Superliga griega, que se hizo con sus servicios el 18 de enero de 2022, debutando al día siguiente con un triunfo.
Con todo, su etapa en el país heleno no fue todo lo buena que él quisiese, pues apenas ganó cinco encuentros, empató otros tantos y perdió diez. Aun así, fue suficiente para salvar al equipo del descenso. Tras un pequeño parón tras acabar su etapa en Grecia, el técnico regresó a España en el mes de noviembre para dirigir a la Unión Popular de Langreo, que militaba en Segunda Federación y que estaba peleando por no descender en ese momento.
La llegada del madrileño resultó salvadora, pues resucitó a un equipo al que le hizo ganar nueve partidos y empatar otros siete. Esos resultados, además de permitirle conseguir la salvación, propiciaron que la directiva apostase por él para la siguiente campaña. En esa 2023/24, el equipo asturiano continuó con su gran progresión y logró sumar 50 puntos, que le permitieron acabar en un sexto lugar, a sólo una posición de poder disputar los playoffs de ascenso a Primera Federación.
El ascenso
A pesar de ese éxito, Javi Vázquez abandonó el club para poner rumbo a un Talavera de la Reina que quería regresar a la tercera categoría del fútbol español. El madrileño cogió este reto con muchas ganas pues sabía que era una oportunidad muy importante y no quería desaprovecharla. En la fase regular tuvo un rendimiento altísimo, estando casi toda la temporada peleando por el ascenso directo, algo que no pudo conseguir a pesar de sumar 19 triunfos. Con todo, le quedaba la oportunidad en el playoff y ahí tanto él como sus jugadores no fallaron. Superaron las dos eliminatorias frente al Utebo (3-5 en el global) y al Torrent (1-3) y pudieron regresar a la división de bronce.
Con este éxito, lo lógico era que continuase en Talavera, pero recibió una llamada del Algeciras, su último club antes de desembarcar en el Racing de Ferrol, que no pudo rechazar porque como reconoció en su momento “es el sueño de mi vida”. Aunque era su debut en Primera Federación, el preparador madrileño se adaptó rápidamente a un exigente grupo 2. Poco a poco se convirtió en uno de los rivales más complicados gracias a su estilo de juego vertical. Así, fue creciendo durante el año hasta finalmente acabar en la octava posición, rozando los playoffs, el objetivo mínimo que se le exigirá en Ferrol, tras un curso en el que finalizó con quince victorias, diez empates y trece derrotas.
Ahora, le llega la oportunidad de dirigir a un histórico como el Racing, en el que deberá dar su máximo para hacer que el club regrese al fútbol profesional. Trabajo seguro que no va a faltar, sólo queda que la suerte le acompañe y que junto con Álex Vázquez formen una plantilla competitiva que pueda devolver la ilusión a la afición racinguista, la única que no falló en estas dos últimas campañas.











