El Racing de Ferrol y el Ibiza de Bebé, socios en las caídas libres
El club verde y el balear, en el que forma el exracinguista, compartieron una desilusionante duodécima posición, bailes de técnicos y sequías goleadoras

El descenso de uno le hacía figurar como claro favorito, mientras que el buen hacer del otro en el ejercicio anterior los colocó, casualmente, con los mismos objetivos, la disputa del playoff a Segunda División. Y desde una línea de salida muy similar, Racing de Ferrol, en el grupo uno, y la UD Ibiza del exverde Bebé –y hasta el mercado de invierno también de Señé, saliendo hacia el Sant Andreu–, en el dos, terminaron, cosas del fútbol, en la misma meta.
Una duodécima posición altamente insatisfactoria para dos formaciones que asimismo habían llegado a coquetear con el liderato de sus respectivos cuadros, consiguiéndolo la formación del caboverdiano en el inicio de la competición –en la segunda y tercera jornada de la fase regular–, mientras que los por aquel entonces entrenados por Pablo López parecían los únicos capaces de toserle a un Tenerife que tenía, claramente, muchas marchas más, entre otras cualidades.
Con dos proyectos muy renovados, los engranajes nunca llegaron a encajar del todo. Ni en A Malata ni en Can Misses Ni en el campo, ni en el banquillo. En este último, el baile de entrenadores casi siguió la misma coreografía en la península que en las islas. En Ferrol, con tres nombres dirigiendo a los verdes este ejercicio, y en Ibiza, dos. Tres propiciados por la interinidad del técnico del juvenil Michel Alonso, que ejerció de salvador momentáneo de muebles antes de la llegada del recién salido Guillermo Fernández Romo, cubriendo la marcha del citado Pablo López.
Mientras, en el Mediterráneo, la paciencia se acabó mucho antes. Paco Jémez recogió sus pertenencias a finales de octubre a pesar de haberse impuesto a domicilio ante el Real Murcia, con el Ibiza siendo octavo, a dos puntos de la promoción. Si bien, los lodos venían de otras lluvias, con Miguel Álvarez intentando frenar la avalancha. En Ferrol, la cuerda se rompió más tarde, poco después de Reyes y del primer choque de 2026 para la escuadra de la ciudad naval. Ese derbi ante el Pontevedra con derrota verde y que, entre otros aspectos, le costó el puesto a López, que dejaba al equipo quinto en playoff, aunque con cierta sensación de estar agarrado con pinzas.
La pobreza entre su capacidad anotadora y el potencial para evitar encajar fueron asimismo sogas en los cuellos de estas escuadras, más gruesa en el caso verde con unas cifras de 41 a favor y 47 en contra –con diez partidos en los que no consiguió anotar–, mientras que en caso balear, con unas cifras de 44-38, sube a 17 las contiendas en las que no vio portería.
Racing e Ibiza vuelven ahora a empezar, quizá con los mismos objetivos y quizás hasta compartiendo grupo. Una opción, esta última, que, unida a la posible renovación de Bebé –fue el tercer máximo goleador con cuatro dianas y el cuarto jugador más usado– provocaría la vuelta del caboverdiano a una A Malata que no quiere más inesperadas visitas de fantasmas del pasado.










