La diferencia entre Racing de Ferrol y Osasuna Promesas está en la motivación
El filial "rojillo" se presentará en plena lucha por la permanencia después de enlazar tres triunfos
Tres victorias consecutivas, su mejor racha en lo que va de campeonato, hacen que el Osasuna Promesas se vaya a presentar en Ferrol enfrascado de pleno en la lucha por la permanencia en Primera RFEF. Si antes de empezar esta serie de buenos resultados el cuadro “rojillo” ocupaba la penúltima plaza y estaba a ocho puntos de la zona de permanencia, en la actualidad sigue en el mismo puesto... pero a solo dos puntos de distancia de la zona de permanencia. Así que el encuentro del domingo en A Malata se presenta como clave para su continuidad en la división de bronce nacional.
Así que el Racing es consciente de que enfrente tendrá un rival que está a pleno de motivación para sumar los tres puntos y, de esta manera, acercarse a la zona tranquila. Todo lo contrario que el cuadro verde que, ubicado en la décima plaza de la clasificación, ya ha asegurado su permanencia en la categoría pero, a cambio, ya no tiene opciones de clasificarse para los playoffs de ascenso a Segunda y posibilidades mínimas para acabar la liga regular en la octava plaza, que también clasifica para el torneo del KO en el caso del mejor octavos de los dos grupos.
Por eso, mientras que para uno de los contendientes, el Osasuna Promesas, el partido es muy importante –una victoria puede sacar de la zona de descenso o, por lo menos, lo mantendrá con vida hasta la última jornada–, para el otro, el Racing, no pone en juego nada más que el orgullo –en su despedida de A Malata aspira a conseguir la victoria para acabar entre los diez mejores de la categoría en cuanto a partidos jugados como local–. Pero la diferencia de urgencias se presenta como un elemento que puede resultar clave.
Sequía
El conjunto de la ciudad naval, que no gana como local desde que lo hiciese contra el Cacereño hace ya más de dos meses –desde entonces ha cosechado tres empates y una derrota–, aspira a volver a disfrutar del sabor de la victoria para, de esta manera, acabar el campeonato en casa con un buen sabor de boca. Sobre todo para brindarle a sus aficionados una buena despedida de cara al próximo ejercicio.
Será también la manera de demostrar orgullo tras una temporada que ha estado muy lejos de lo que se pensaba. Así, antes del partido de la semana que viene ante el Unionistas de Salamanca, la escuadra de la ciudad naval espera dejar una pequeña satisfacción en otro año que es para olvidar.











