El Racing de Ferrol vuelve a un escenario ya conquistado
El club ferrolano regresa, casi 46 años después, a Fadura, un campo en el que se impuso en su última visita
Vuelve el Racing al campo de Fadura casi 46 años después de su última visita. Entonces, con motivo de la trigésimo séptima jornada liguera de Segunda B de la temporada 79/80, el cuadro verde consiguió ante el Club Deportivo Getxo una victoria (0-2) que sentenció casi definitivamente su permanencia en la categoría. Ahora, en el marco de la trigésimo sexta fecha de Primera RFEF, el conjunto de la ciudad naval apurará sus últimas opciones de meterse en los playoffs de ascenso a Segunda o, al menos, acercarse a los puestos que clasifican para la Copa del Rey de la temporada que viene.
Al frente de aquel Racing estaba Gerardo Molina, que se había hecho cargo del equipo tras la primera vuelta –después de la goleada encajada ante el filial sportinguista (5-0) que dejó al cuadro verde en puestos de descenso– por el cese de Gustavo Biosca. “No es que fuese mejor entrenador que él, pero conmigo el equipo mejoró mucho... porque trabajó más”. De hecho está convencido de que si hubiese cogido antes a la escuadra esta habría quedado más arriba en la clasificación del grupo 1.
Vivencias
Del encuentro, Molina recuerda que el compromiso estuvo casi siempre bajo control. Por eso, a pesar de que el rival, ya descendido, se mostró superior en la primera parte, su falta de efectividad hizo que el cuadro verde apenas pasase apuros. Los goles, mientras, llegaron en la segunda parte, primero por medio de Juan Carlos en una acción a balón parado y, cuando el tiempo reglamentario estaba a punto de cumplirse, gracias al acierto de José Collazo tras un fallo del portero rival que dibujó el marcador definitivo.
Este triunfo dejó a la escuadra de la ciudad naval al borde de una salvación que se certificó en la siguiente jornada, la última, en la que le valía el empate ante un Sporting Gijonés que necesitaba ganar para salvar la categoría. “Empatamos a ceros... pero en el último minuto de ese partido el portero, Jolo, mandó a córner un tiro a puerta tras el que el árbitro pitó el final”, recuerda antes de explicar que este salvación sirvió para desdecir a un entrenador de la categoría que, tras una goleada encajada, dijo que el Racing era “carne de cañón”.
Sin opciones
Ahora, de cara al partido de mañana, el que fue entrenador del Racing en la última visita del club ferrolano a Fadura espera que el cuadro verde sea capaz de conseguir la victoria... aunque en realidad apenas servirá de nada. “Los números no dan. Tendríamos que ganar todos los partidos que quedan y que los rivales directos pierdan... Pero esta temporada está vencida”, admite antes de que llegar a la disputa de un partido en la que, además, el cuadro verde aspira a acercarse a las posiciones que clasifiquen para la próxima Copa del Rey.
A la hora de valorar lo que le ha pasado a la escuadra ferrolana en la presente temporada, Molina cree que “la plantilla no se confeccionó bien... por lo que fuese. Y es algo que me da mucha pena”. En este sentido, el que fue entrenador racinguistra echa en falta a algún jugador de la casa que tire del resto. Y, además, explica que “muchas veces, aunque los jugadores sean buenos, resulta que no casan. Es como cuando se hace un mantel y se cogen varias telas y no coinciden. Y cuando se recibe un golpe, el equipo se viene abajo”.
Un campo con historia... pero en un buen estado
El actual campo de Fadura tiene más de medio siglo de historia, aunque la construcción original se remonta a la década de los 20 del siglo pasado. Pero, a pesar de todo este tiempo, pasa por ser uno de los mejores de la categoría. Con unas dimensiones de 100x62 y un césped de hierba natural en buenas condiciones, su estado no es excusa para que los que allí jueguen puedan realizar un bien juego en el partido. Por eso, Molina recuerda que “se trata de un campo pequeño”, en realidad su condición la hace estar entre los mejores en los que se juega en la categoría de bronce.










