El particular apagón del Racing de Ferrol
Hace un año, el 29 de abril de 2025, el conjunto ferrolano y su afición sufrieron su particular fundido a negro con la consumación del descenso a Primera RFEF

Algo más se fundió a negro la semana del 28 de abril de 2025. Hace un año se apagó el sueño verde de continuar en el fútbol profesional, de seguir en Segunda División y lo hizo, además, siguiendo la estela de lo que había sido una auténtica campaña de pesadilla, precedido por un histórico apagón. Ese que, simplemente, retrasó unas horas un destino del Racing de Ferrol que se fue escribiendo a cámara lenta y de un modo dolorosamente agónico durante el ejercicio 24/25.
Un descenso que se aplazó, cabe recordar, del día 28 al martes 29 de abril por la citada desconexión. En un lunes en el que las comunicaciones fueron prácticamente nulas, el duelo entre el Almería y el conjunto entrenado por Alejandro Menéndez fue aplazado poco antes de su inicio con el lógico acuerdo entre ambas entidades y el Comité de Competición.
La fecha elegida fue al día siguiente, ya con la electricidad restablecida y con el Racing intentando, precisamente, evitar la descarga que finalmente sufriría en el Almería Stadium. 24 horas después de que locales y visitantes se dijesen hasta luego, y con los verdes intentando sumar un punto que alargase su vida en Segunda, las dos dianas de Luis Suárez –una de penalti y otra gracias a la asistencia de Pubill– funcionaron como banderillas que provocaron la herida final en los ferrolanos.
En nueve minutos remataron los almerienses un sueño en el que los verdes habían vuelto a flotar quince años después. El Racing intentó morir matando al otro lado del país, pero el gol, casualmente anotado por el único que queda de ese descenso, Álvaro Giménez, fue una tirita totalmente insuficiente para el boquete abierto durante un ejercicio para olvidar.
Partidos de sutura
Ese 29 de abril la tristeza se mezcló con el extraño alivio de ver el final de un camino con última parada conocida. Un martes negro tras el que a los de Menéndez todavía les restaban otros cinco encuentros. Otros cinco partidos en lo que, al menos, intentar dar cierta luz de esperanza a lo que quedase por venir.
Un intento que se quedó en llama de vela en la cueva en la que se había sumido el club verde. Derrota ante un Zaragoza que se quedó al borde del abismo (1-2), empate con el también descendido Tenerife (0-0), una poco celebrada victoria ante el Cádiz con penalti anotado de Chiki (1-0) y dos últimas lágrimas en forma de traspiés y cuatro goles en contra ante Albacete y Sporting, cerraron el “annus horribilis” verde, con el broche al día siguiente de la salida del, durante más de siete años, director general Carlos Mouriz. En un aniversario no para celebrar sino para recordar, el grupo de A Malata pelea por poner puntos a una cicatriz que por momentos supura y para lo que quedan cuatro partidos de sutura.









