Las segundas partes no son buenas para el Racing de Ferrol
El conjunto de la ciudad naval encajó veinte goles en ese período, siendo la mayoría fueron entre el minuto 76 y el 90

Hay un dicho muy conocido en el mundo del fútbol que se aplica, sobre todo, a los futbolistas y es el siguiente: “Segundas partes nunca fueron buenas”. En este caso, no se aplica a ningún jugador del Racing de Ferrol en particular, sino a toda la plantilla en general. Y es que este año, de los 33 goles que ha encajado, 20 han llegado en las segundas mitades de los partidos –mientras que anotó 18– donde el cansancio entra más en acción y los suplentes no son capaces de igualar esa energía de los titulares, algo que es vital para que el equipo esté en la pelea por los puestos de playoffs.
Es cierto que en el último encuentro, en el derbi ante el Ourense, tanto Guillermo Fernández Romo como Miquel Parera hicieron hincapié en empezar mejor a las segundas partes, especialmente fuera de casa, porque nuevamente volvieron a recibir un tanto nada más salir de la caseta, algo que no gustó nada al técnico madrileño, que había hecho especial mención a este aspecto. No obstante, en esta franja que va del 46 al 60, el conjunto verde no ha recibido tantos goles. Sólo encajó cuatro, siendo ante la Ponferradina, el Celta Fortuna, Unionistas de Salamanca y el propio Ourense.
Asimismo, de todos estos encuentros, sólo en este último fue con Romo como técnico, quién, a pesar de merecer más puntos de los que tiene, le cambió la cara al equipo, al menos en lo que a los inicios de los choques se refiere. Con él, además de generar más ocasiones, también llegan bastantes goles puesto que de los dieciséis que anotó en la primera mitad, cinco llegaron con el madrileño, que sólo ha dirigido al equipo en nueve enfrentamientos.
Fuera de casa
Con todo, los datos sobre los goles encajados en ese primer tercio del segundo tiempo no es lo que más preocupa, sino los que reciben en el último, lo que provocó que se le escapasen muchos puntos que a final de temporada pueden ser cruciales para disputar ese playoff de ascenso a Segunda División.
En concreto, perdió hasta diez partidos en los que encajó entre el minuto 76 y el 90. De esa decena de choques, en uno, frente al Lugo (2-1), le remontaron el tanto inicial, mientras que ante el Celta Fortuna (2-1), el Barakaldo (2-1), el Real Avilés Industrial (2-1) y Pontevedra (2-1) fue para romper el empate. Mientras que el Mérida fue el único equipo que lo hizo para empatar (2-2) –anotó en el 89 y en el 90+3– y contra el Tenerife (0-2), la Ponferradina (3-0) y Talavera de la Reina (3-1) el marcador ya estaba decidido de antes.
Asimismo, resulta curioso que todos esos encuentros, a excepción del disputado ante el líder del grupo 1 de la Primera Federación, fueron a domicilio, la gran asignatura pendiente del Racing esta temporada. Y es precisamente en ese punto en el que Romo y Parera, tras el derbi, incidieron mucho, pues saben que tienen que dar un paso más para rendir a su máximo. Es en lo que más están trabajando y, aunque hay mejoras –especialmente cuando emplea la defensa de cinco, ya que el equipo gana solidez y mucho peligro en ataque si emplea dos delanteros–, todavía falta mucho camino por recorrer y pocas jornadas por disputarse. Así que la mejora debe ser rápida si no quieren que se les escape el tren del playoff. Ese al que se quieren aferrar para poder regresar, un año después de su caída, al fútbol profesional.









