Reválida del Racing del Ferrol ante el Ourense
El ourensano Dacosta llama a igualar la intensidad local en O Couto e imponer el fútbol verde

Con el triunfo ante el Cacereño, las esperanzas verdes pasan porque el duelo ante el Ourense sea, ahora sí, el punto de inflexión racinguista que el equipo de Fernández Romo necesita para encontrar esa regularidad más que necesaria para optar a disputar un playoff cada vez más cercano.
Y si bien parecía que este cambio de rumbo ya se iba a producir en otros duelos precedentes, como fueron los de Lugo y Tenerife, el duro tropiezo ante el Talavera, más que por el marcador, por la propuesta de juego verde y la actitud del equipo, fue mucho más que un paso hacia atrás. Así, lo relataba el, precisamente, futbolista ourensano Raúl Dacosta pocas jornadas antes de volver a casa y pisar ese campo de O Couto “a donde iba desde pequeño a ver jugar a mi padre y en el que sé que va a estar toda mi familia y amigos”.
Para el extremo, la mejoría del conjunto ferrolano es evidente, especialmente visible ese “cambio en la actitud, en ese compromiso. Y sí que es verdad que el encuentro ante el Talavera parece que te descuadra todo un poco, pero al otro día te recompones, vuelves a coger las sensaciones que tenías y la mentalidad es seguir mejorando y llevarlo a cabo en los partidos”.
Recomposición
Y así lo hizo un Racing que recogió los pedazos que había dejado el conjunto cerámico en El Prado, los pegó con ánimos renovados y con las grietas convertidas en nuevas juntas “aplastó”, con la mejor de sus caras, al Cacereño.
Eso sí, un rival de la zona baja –también lo era el talaverano–, pero como bien señaló el goleador en este encuentro, en este recta final de la competición y lo ajustado de la tabla “la liga se va a decidir por detalles, por este último tramo, en el que los equipos que están abajo siempre va a ser más complicado ganarles porque se juegan la vida. Y los de arriba también quieren ganar para entrar en los playoffs”. Sin secretos, nada desconocido ni para el técnico, ni para plantilla ni afición a estas alturas de la competición.
En esas especiales circunstancias de pelear por su vida, se encuentra también el Ourense, oponente verde de esta jornada y que además entrará en la arena como local. Y es que los ourensanos suman siete de sus ocho triunfos en O Couto –el octavo fue casi en casa, en el derbi ante el Arenteiro–, unos datos que, junto con lo visto en la primera vuelta en A Malata, hace que el Racing llegué a la ciudad de As Burgas con, sobre el papel, los deberes hechos.
“Es un campo complicado, están en una situación complicada y ahora en las segundas vueltas todos esos conjuntos dan un punto extra”, señalaba Dacosta, para añadir que “está claro que en casa son muy fuertes y va a ser un partido muy competido”. Ya lo fue en el césped ferrolano, en el que los verdes tuvieron que remar para darle la vuelta a un marcador -que finalmente fue de empate- que había abierto Hugo Sanz en el minuto 9. “Ya vimos aquí en A Malata lo que nos proponía. Es un equipo muy agresivo, que presiona, que le gustan mucho los duelos. Tenemos que igualar esa intensidad y después imponer nuestro fútbol”, sentencia Dacosta.
Y es que Fernández Romo ha aleccionado a la perfección a unos pupilos que conocían de antemano los flecos sueltos a recoger tras ese enfrentamiento de la primera vuelta, poniendo el foco en los duelos y segundas jugadas. “Se vio en Talavera, se ve en estos campos de equipos que están ahí abajo. Te das cuenta de que o igualas eso o si no es imposible, porque te pasan por encima y cuando quieres reaccionar no tienes tiempo”, añade.
Tranquilidad para el playoff
El triunfo en O Couto resulta innegociable en las filas verdes de cara a “afianzarnos y tener una tranquilidad que ahora está claro que no la tenemos”. Tres puntos para seguir mirando hacia arriba, hacia un playoff que, por las palabras del ourensano, parece más una realidad que un objetivo. “Quedan diez partidos y si consigues generar buenas sensaciones, esa buena dinámica en este último tramo, de cara al playoff vas a llegar mucho mejor”, apunta el jugador.
Un Dacosta que, con la sanción de Antón Escobar, ve cómo se le abre la puerta de al regreso a un once inicial en el que ha formado en doce de los 27 choques dirimidos hasta la fecha. “La competitividad por jugar se palpa todas las semanas en los entrenamientos y eso le ha dado un plus al equipo”, sentencia.









