El regreso de los aplausos a A Malata
El capitán Álvaro Giménez reconocía que “se me ponen los pelos de punta” al recordar el final del partido ante el Fortuna

Parecía que iba a ser el partido. Que de nuevo el Racing, por segunda jornada consecutiva, iba a descabezar a uno de sus principales rivales. Y es que a pesar de la expulsión y del posterior empate del Celta Fortuna, el grupo olívico se quedó asimismo con diez en A Malata y el virtual marcador se puso a cero.
Una confianza de quedarse con los tres puntos que se transmitía del campo a la grada y así se notaba en las bancadas del fortín racinguista. “Entramos al descanso pensando en que íbamos a ganar el encuentro. Nos mirábamos a la cara y decíamos, vamos a sacar esto como sea”, confesaba un Markel Artetxe que, además, regresaba en este choque con sus compañeros en partido oficial, tras doce viéndolos desde la barrera. No pudo el vasco regresar a la titularidad con victoria, pero sí al menos para formar parte de un conjunto competitivo y al que aportó durante los 90 minutos.
“Las sensaciones han sido muy buenas”, apuntaba en ese aspecto Artetxe. Y es que en lo que al duelo se refiere, y a pesar de su trabajo con Pujol, “al final ha sido duro. Con la expulsión han sido muchos minutos con uno menos y los recorridos son más grandes, pero las piernas me han respondido bastante bien”, analizaba el jugador sobre el que parecía iba a ser un gran regreso y, si bien tuvo muchas cosas buenas, precisamente por eso el golpe fue grande.
Un trabajo, aunque sin la recompensa de los puntos, que sí que contó con los aplausos finales de A Malata en una sintonía entre equipo y afición que no ocurría desde hacía muchas jornadas. “Equipo y afición vamos a una”, apuntaba Artetxe. Una opinión compartida por el capitán y más veterano de la formación verde, el ilicitano Álvaro Giménez.
“Se me ponen los pelos de punta...”, señalaba el delantero al mencionarle los aplausos de A Malata. “La verdad es que ves que trabajan, que compiten, que dejas todo... Agradecer a la gente y a la afición. Al final se han quedado a darnos un aplauso que hacía muchísimo tiempo que no nos lo daban”, añadía Giménez a la espera de poder dar a la hinchada muchas más alegrías.
Palos anecdóticos
Y si Artetxe regresaba tras cuatro meses en “barbecho”, el de Elche sigue siendo uno de los habituales, jugando, en mayor o menor medida, en prácticamente todos los choques hasta ahora disputado, a excepción, casualmente, de los dos ante el Lugo.
Un Giménez experimentado y curtido y que, aunque ante el Celta Fortuna sólo pudo entrar la oportunidad anotada por su compañero Álvaro Juan, sabe que todas las ocasiones generadas por su equipo “sirven también para darle confianza y esperemos que la cosa cambie”. Y asimismo que lo haga en cuanto a la fortuna, a esos cinco palos que apuntaba Fernández Romo que ha sufrido el Racing en los últimos dos duelos, impidiendo otros tantos goles. “Tampoco estamos teniendo esa pizca de suerte a veces”, señalaba el delantero, añadiendo que en ese aspecto de los palos “es algo anecdótico. Seguro que la próxima vez le dará al palo y entrará. O le pegará a un jugador y entrará”, señalaba.
Unas situaciones producidas por la mayor presencia verde en el área rival y que, si se aplica la lógica, en algún momento tendrá una mayor recompensa. “Creo que tenemos que continuar así, porque seguro que al final les vamos a hacer goles”, añadía un Giménez que si de algo sabe es, precisamente, de eso, de goles.








