El Racing de Ferrol sale de la zona noble
El cuadro verde encajó ante el Athletic B su tercera derrota consecutiva y sale por primera vez de los puestos de playoffs

Termina la primera vuelta liguera del grupo 1 de Primera RFEF y el Racing lo hace, por primera vez, fuera de las plazas que clasifican para los playoffs de ascenso a Segunda en los quiere estar al final de la liga regular. Así lo establece la derrota encajada ante el filial del Athletic (0-1), la tercera de manera consecutiva, un resultado que deja ver que los problemas están más allá que un simple cambio de entrenador como el realizado.
Entre el cambio de inquilino en el banquillo y las bajas con las que se presentó al partido, el Racing que saltó al terreno de juego fue casi irreconocible. Eso sí, a pesar de tener delante un filial que demostró jugar con un ritmo y una velocidad poco habituales en la categoría, manifestó tener ganas de complicarle la vida a su rival a través sobre todo de la facilidad de Azael para asociarse, de la calidad de Pascu con la pelota en los pies o de la capacidad de Jairo Noriega para crear peligro jugando entre líneas.
El partido no acabó de romper con el paso de los minutos, porque ni el equipo ferrolano fue capaz de resolver sus acciones de una manera fructífera –muchas veces por tratar de dar un toque más de lo necesario– ni el vizcaíno hizo valer la superioridad física que se le presuponía. Así que, más allá de un disparo de Azael que se fue directamente a las manos del portero Santos y un par de coladas por la izquierda del visitante Gift, el encuentro discurrió sin que apenas se registrasen acciones de interés.
Así terminó la primera parte del partido, viendo lo mucho que tenían que cambiar las cosas si el encuentro quería decantarse de cualquier lado, porque lo que se estaba viendo sobre el terreno de juego no era suficiente para modificar el marcador en favor de ninguno de los bandos en liza.
Espacios
Pareció con el inicio de la segunda parte que el juego iba encontrando más espacios para que las dos escuadras pudiesen transitar hacia las porterías contrarias –el cuadro verde dispuso de un par de situaciones prometedoras que, sin embargo, se quedaron en nada al no encontrar una buena finalización–. Sin embargo, todo se fue al traste pasados diez minutos del segundo acto cuando una acción de Migue Leal, que inicialmente no fue castigada, fue reclamada por el club vasco como roja, que al final se quedó en una amarilla que supuso la expulsión del lateral de la escuadra verde.
El decorado del partido cambió con el cuadro verde en inferioridad numérica. Ahora, el Racing bastante tenía con resguardarse para frenar los ataques de un rival que, a pesar de que dominaba la posesión de la pelotas, apenas era capaz de crear verdadero peligro hasta que mediado el segundo acto, una acción de Ibon Sánchez que se convirtió en el tanto del triunfo visitante.
A partir de ahí, lo del conjunto de la ciudad naval fue un querer y no poder. Solo en acciones a balón parado fue capaz el cuadro verde de generar algo de incertidumbre en su rival, pero en general la inferioridad numérica acabó siendo mucho más importante hasta acabar llevando al Racing a su tercera derrota consecutiva, y a salir, por primera vez, de las posiciones de playoffs de ascenso.
























