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Racing de Ferrol

Pólvora mojada del Racing de Ferrol ante un muy superior Barakaldo

Los vascos fueron dueños y señores de un partido en el que los verdes estuvieron perdidos (2-1)

Barakaldo Racing
Leal, durante el duelo de esta tarde en el fortín vasco
Alfaquí
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Barakaldo y Racing de Ferrol tenían preparadas sus trincheras y armas para la guerra que se esperaba en Lasesarre y que se desató desde que el colegiado pitó el inicio en el castillo vasco. Con la ausencia a última hora de exgualdinegro Artetxe por problemas físicos a la espera de conocer su diagnóstico, fueron sus excompañeros los que marcaron el ritmo de batalla. El Barakaldo le puso prácticamente una cuerda a la pelota y la hizo suya, con un Eric Pérez casi ensayando lo que supondría minutos después del tanto del empate.

El control y la presión de los vascos no dejaban a los de Pablo López hacer el juego más calmado al que están acostumbrados, si bien el ejercicio de paciencia del Racing ya dio su resultado en otros duelos y los verdes no desesperaban. Casi lo hicieron con un remate de Galarza que llegó tras una falta de entendimiento entre Pujol y Zalaya, en una jugada en la que, con dos toques, los anfitriones se plantaron delante de Parera.

Otro despiste ferrolano le sirvió al Barakaldo para seguir ganando a los puntos en este combate tras una pérdida. Y diez minutos después llegó la primera aparición, lanza en mano, de los de Pablo López. Una ocasión construida por un Tejera muy activo al que no llegó Migue Leal, con el balón marchándose por línea de fondo.

Y si bien esta llegada no fue en exceso peligrosa, sí que sirvió para despertar al espíritu “killer” racinguista, con Jairo forzando su primer saque de esquina. El Racing iba, cual hormiga, llenando su despensa y acercándose a los dominios de Ispizua, ante un Barakaldo con pólvora en su botas, trabajando especialmente su camino en banda izquierda con el propio Eric Pérez.

Pero estos eran los minutos del Racing y así se lo hizo saber a los vascos. Un Pascu que hasta ese momento no había tenido ocasión de demostrar su carga lo hizo colocando una falta en el área a la que llegaba con mucha claridad Zalaya, si bien no le hizo falta rematar a este, ya que, en un intento de despejar, fue Dufur el que batió a su compañero para que este fuego amigo subiese al marcador en forma de 0-1 en el minuto 20. Un auténtico mazazo para los De la Sota, que lo habían hecho todo menos marcar. Y un premio que recibió un paciente Racing.

Un gol que abrió la puerta del castillo vasco a los verdes, con unos soldados gualdinegros muy tocados y sin poder ver ahora un camino que se iba tornando verde. De hecho, la “quenlla” casi llega a un gran centro de Álvaro Juan cumplida la media hora, minuto en el que asimismo Álvaro Peña vio su cuarta amarilla, lo que que provocó una falta lanzada por Iñigo que se fue por arriba de la meta de Parera.

El Racing quería aprovechar todas sus oportunidades, y lo intentó pidiendo la revisión de una posible mano de Ekaitz frenando un pase de Tejera. López perdió esta tarjeta y en esta pausa el Barkaldo recargó fusiles. Tras 20 minutos de dominio racinguista, los vascos volvieron a “pedir” el balón y San Bartolomé, Eric, Pedrenales y Galarza las ocasiones. Y tan cerca de Navidad, se cumplió su primer deseo, con un gol de Eric, a pase de San Bartolomé, que batió a Parera en el palo corto, en el minuto 44, volviendo a empezar en la segunda mitad.

Sin pólvora

Y si al Racing sólo le hizo falta una para anotar (una de tres) y al Barakaldo nueve para empatar, esta diferencia no socavó en absoluto el empuje del ejercito vasco. Los gualdinegros entraron al campo como si no hubiese habido descanso, con la misma energía proporcionada por este empate, mientras que el Racing, al contrario, parecía haberse quedado en el vestuario.

El motor gualdinegro provocaba errores, como el de Zalaya en el pase, si bien el mismo jugador salvaba el segundo en contra. El Barakaldo se gustaba e incluso intentó la diana de escorpión con Jesús de Beñat apareciendo brillantemente en el encuentro. Un baño en Lasesarre que López quiso drenar con la entrada de Gelardo y Álvaro Giménez. Sin embargo, los anfitriones, a lo suyo, viendo la debilidad del rival.

San Bartolomé envió un tiro al palo que ya se cantaba gol en la grada y llegó una diana de Eric anulada por fuera de juego de la primera ocasión. Un Racing totalmente desdibujado casi pedía la hora en un duelo largo casi desde su inicio. Dacosta y Carballo fueron llamados a filas y fue precisamente el pontés el que agitó el avispero en su primera, y única aparición, con una carrera por el centro del campo, pero Pascu no llegó a rematar en última instancia, la más clara, y prácticamente única, de los de Pablo López en este tiempo.

La mala fortuna en el acierto, creación y elecciones del Racing parecía compensarse con las batallas individuales ganadas por Parera. El meta, en un salto casi de bailarín, paró con la punta de sus pies el tiro de un Valiño recién entrado en el infierno de Lasesarre en el minuto 81. Los nervios verdes se reflejaron en una innecesaria amarilla de un Álvaro Giménez desaparecido al no pasar el Racing prácticamente del medio campo.

Cuando los de López casi daban gracias por el punto, a un Barakaldo inconformista le llegó el premio. El del 2-1, en el 85, con una diana que Markel Arana regaló a San Bartalomé, después de que el primero cruzase plácidamente toda la defensa verde, convertida en un acolchado camino. Y si hasta ese momento el Racing no había creado peligro ni ocasiones, pocas más, por no decir ninguna, inquietaron a los de De la Sota. Pascu quiso probar si prendía la hoguera, pero las aguas y el temporal estaban ya muy avanzados en un Lasesarre en el que ganó el mejor y que impide que los verdes suban, tras los triunfos de Tenerife y Celta B, que sí mantienen su pólvora seca y funcionando.

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