O Parrulo Ferrol empata en una oda al fútbol sala gallego (3-3)
El conjunto de la ciudad naval se adelantó en dos ocasiones, pero no pudo sellar su triunfo ante un Noia que no bajó los brazos

O Parrulo Ferrol y Noia Portus Apóstoli regalan un partidazo a los espectadores, en el que ambos conjuntos se vaciaron hasta el final. Ambos buscaron con ahínco la victoria, pero ninguno la pudo lograr en la fiesta del fútbol sala gallego.
Con un ambientazo propio de un derbi y los dos equipos jugándose los playoffs, todo parecía escrito para que fuese un no parar desde el inicio. Apenas transcurrieron treinta segundos cuando primero Ismael y luego Churrasco obligaron a Caio César a exhibir sus reflejos felinos para sacar dos balones que se colaban por la escuadra de la meta que defendía. El conjunto ferrolano no quiso ser menos y respondió de la misma manera gracias al ímpetu de Malaguti y a una jugada de tiralíneas que estuvo a punto de convertir Rubén Orzáez.
Eso no hizo más que encender a las dos aficiones, que se estaban dejando los pulmones en animar a los suyos, especialmente cuando había una ocasión clara, como la que tuvo Jhoy, que estuvo a punto de batir a Schütt, pero el meta del Noia puso el cuerpo para evitar el 1-0. Apenas habían pasado tres minutos y los dos equipos ya merecían haber marcado, pero la puntería, algo vital en esto del fútbol sala, les era esquiva.
Ante tal nivel de derroche físico, los dos entrenadores (Pol Cuairán –Gerard Casas cumplía su partido de sanción– y David Palmas) cambiaron sus quintetos y eso no pudo haber sido mejor solución, especialmente para los visitantes, ya que en una incorporación de Schütt, el meta se animó a disparar con tal fortuna de que su tiro acabó en gol para la decepción local. A pesar de ese golpe recibido, O Parrulo siguió atacando y estuvo a punto de contrarrestarlo en la siguiente acción, pero el goleador le sacó un pie espectacular a Gonzalo Santa Cruz.
Tras esa acción, Palmas ajustó la defensa de los suyos y los ataques ferrolanos ya no eran tan claros. Los parrulos no encontraban los huecos necesarios para generar peligro, por lo que recurrió a disparos lejanos como el que intentó Bruno Días, con tan mala fortuna que se estrelló en la madera. Ese aviso propició que la defensa del Noia saltase más y en ese ímpetu se cargaron de falta hasta cometer la quinta cuando quedaban diez minutos por jugarse de la primera mitad.
Ante esa situación, el grupo de la ciudad naval redobló sus esfuerzos y buscó más ese uno contra uno. Generó más espacios y recuperó más balones arriba, en uno de esos robos, Bruno cogió la pelota y se la pasó rápidamente a Malaguti, que con toda la tranquilidad del mundo batió por bajo a Schütt. Pero la cosa no acabó ahí para el de Benavente, ya que en la siguiente acción estuvo a punto de lograr el segundo.
El pistolero aparece
O Parrulo estaba crecido y quería aprovecharlo para darle la vuelta antes del descanso y tuvo la oportunidad de hacerlo cuando llegó la sexta falta, que fue cometida sobre Gonzalo. Saltó Diogo, el especialista, a la pista para ejecutar el doble penalti. Sin embargo, en esta ocasión, no pudo convertirlo. Pero eso dio igual, puesto que dispuso de una oportunidad, esta vez de penalti, que había provocado Rubén Orzáez.
En esta segunda oportunidad, Diogol no falló y completó esta remontada momentánea con la que se llegó al descanso, aunque pudo haber sido con un marcador más abultado, si no llega a ser por las dos manos que le sacó Schütt a un Novoa sobremarcado.
Tras un merecido paso por vestuarios para los dos conjuntos, el partido se reanudó con la misma intensidad, como si nada hubiese pasado. Los dos conjuntos buscaron el gol con ahínco, casi rozando la desesperación, pero ese no llegaba. Ni para la tranquilidad de unos, ni para aumentar la confianza de los otros. Dio igual que fuese Malaguti, Jhoy o Thierry, el resultado era el mismo, el tanto no subía al marcador. Mientras los dos técnicos pedían más a los suyos, por lo que las rotaciones eran constantes. Había que mantener el ritmo.
Todos los jugadores respondieron y convirtieron el encuentro en un correcalles y ahí, el Noia sacó provecho, pues en una contra, el balón llegó a Koeman, que puso un centro que rebotó en Orzáez y supuso el 2-2. O Parrulo tenía que seguir remando y tratar de imponer su juego. No podía dejarse dominar. Y así lo hizo. Asumió el mando y eso le trajo la mejor de las recompensar, un nuevo gol, obra de Jhoy tras una gran jugada individual. Pero la alegría duró poco, pues una pérdida de Malaguti provocó que el balón le llegase a Montero, que no se lo pensó, armó la pierna y la puso en la escuadra para igualar todo otra vez.
Los últimos diez minutos de partido se convirtieron en una auténtica locura, con ambos conjuntos buscando ese cuarto gol, aquel que le diese los tres puntos. Lo buscaron de todas las maneras y de todas las formas, como Jhoy que estrelló una volea en el larguero tras un saque de esquina o el Noia con el portero-jugador, pero este parecía no llegar. O Parrulo tuvo una última tras un nuevo doble penalti, que Diogo falló al ajustar demasiado su disparo. Noia tuvo otra, pero el propio Diogo, que estaba de portero, paró.
O Parrulo Ferrol 3-3 Noia Portus Apóstoli
O Parrulo Ferrol: Caio César; Rubén Orzáez, Novoa, Jhoy, Malaguti –equipo inicial–, Iván Rumbo, Gonzalo Santa Cruz, Morgato, Diogo, Bruno Días, Niko Vukmir y Penezio.
Noia Portus Apóstoli: Schütt; Douglas, Thierry, Churrasco, Ismael –equipo titular–, Gui Lima, Montero, Koeman, Biel, Oliver Chenel y David Pazos.
Goles: 0-1, min.4: Schütt; 1-1, min.12: Malaguti. 2-1, min.16: Diogo, de penalti; 2-2, min.27: Rubén Orzáez, en propia puerta; 3-2, min.29: Jhoy; 3-3, min.30: Montero; árbitroS: Juan José Cordero y Pedro Carrillo. Amonestaron a Montero, Churrasco, Gonzalo Santa Cruz, Douglas, Novoa, Biel, Ismael,
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 28 de la Primera División disputado en el pabellón de A Malata ante 2.000 espectadores.









