Redención y venganza, en el punto de mira de O Parrulo Ferrol
Los de Casas, que afronta su segundo duelo de sanción, reciben a un Valdepeñas que "nos pintó la cara" en la primera vuelta

Casi cinco meses separan aquel duelo disputado en la pista de Virgen de la Cabeza con el que en la tarde del sábado protagonizarán los mismos nombres. Un O Parrulo Ferrol y un Viña Albali Valdepeñas –19.30 horas, A Malata– que siguen jugando a ese particular tira y afloja, entonces con dos puntos de renta para los ahora visitantes que llegan con tres a la pista ferrolana. Un encuentro para aprender, y mucho, por parte de los de Gerard Casas tras un partido en el que “estuvimos mal y nos pintaron la cara”, sentenciaba el preparador.
Quince jornadas después, con los deberes hechos, los parrulos quieren protagonizar su particular venganza y redención en una pista de A Malata que, casualmente y como señala el catalán “nos sentimos fuertes porque la afición ayuda, pero llevamos más puntos fuera que aquí”. Una excelente ocasión para igualar esta cuenta comienza el sábado y continuará la próxima semana, en la que asimismo volverán a A Malata ante el Ribera Navarra, y siempre con la misma filosofía. “Sea en casa, sea fuera hay que ir como si no hubiera mañana e intentar ganar, aunque vayamos a la cancha más complicada de la liga”, añadía el preparador.
La moneda cae ahora en suelo ferrolano y lo hace ante un rival prácticamente abonado a unos puestos de playoff a los que O Parrulo quiere, y puede, volver. “El Valdepeñas es un equipo muy organizado, que concede poco, se equivoca poco y con jugadores de muchísima calidad”, analiza el preparador.
Sin duda, será un duelo muy diferente al de hace cinco meses. Tanto por un grupo visitante “que ha crecido”, como por un O Parrulo en el que las numerosas caras nuevas todavía estaban conociéndose. “La semana pasada ellos perdieron con el Alzira, pero llevaban una dinámica buenísima”, cuenta Casas, que asimismo mira para los suyos y su buen estado tras tres jornadas sin conocer la derrota –con dos empates y un triunfo–.
“Sobre todo fuera de casa. Hemos madurado y estamos consiguiendo competir. En ese partido –de la primera vuelta– no lo hicimos por errores propios. Ahora me imagino que será un partido muy igualado y que se va a marcar por los detalles. Ojalá que consigamos cometer menos que en la jornada cinco”, relata el técnico. Un duelo al que su pupilo Mati Starna llega tras ser incluido en el quinteto ideal tras, otra, gran actuación en Córdoba, si bien estos “galones” no afectan, en ningún caso, al meta argentino.
“No le doy mucha importancia. Pero todo lo que sirva para ayudar al equipo, bienvenido sea”, señalaba el portero que, al igual que su entrenador espera en A Malata “un partido duro. Ya jugamos en su cancha y nos costó, pero ahora jugamos de local. Estamos con ganas de ganar”.
Del banquillo a la grada
Y es que, a pesar del tiempo transcurrido, ese encuentro todavía “colea” en las filas ferrolanas. “Nos fuimos 2-1 al descanso. Cometimos errores que hicieron que el resultado fuera abultado, pero creo que fue demasiado exagerado para lo que fue el partido”, señalaba Starna.
El portero ve el vaso medio lleno tras las dos últimas igualadas –"cada punto es un punto más lejos de la zona de abajo”–, más que suficientes, eso sí, para el conjunto ferrolano que, por segunda semana consecutiva, y todavía queda, no podrá contar con su capitán catalán en el banquillo por sanción. “Lo llevo bastante mal. La primera parte –ante el Córdoba– conseguí estar sentado. La segunda parte estuve caminando y de pie porque no podía quedarme quieto. Me sabe mal no poder estar ahí sumando y ayudando. Pero hicieron un gran partido y conseguimos un resultado positivo fuera de casa. Así que mientras siga así, no pasa nada”, reflexiona el entrenador.
Casas vive un exilio forzoso del banquillo por otros tres choques, y ante el Valdepeñas afronta el primero en una pista de A Malata en donde “voy a intentar estar lo más lejos posible de la pista, porque el año pasado estaba en el palco y los jugadores se giraban, me preguntaban y miraban, y yo desde la grada no puedo dirigir el partido”, comentaba el técnico que, eso sí, echará mano de la tecnología permitida para poder estar un poco más cerca de jugadores y cuerpo técnico en esta nueva batalla tras la que, cruzando alas, O Parrulo puede volver a playoff.









