Las reinas siguen siendo de O Val
El filial del cuadro valexo se hizo con el título de la Copa Ferrol tras remontar los dos goles con los que el Discalzas empezó sorprendiendo
El equipo femenino de O Val sigue siendo el rey de Copas de la delegación ferrolana... a pesar de que sea con su filial. El cuadro valexo se adjudicó la final de la tercera edición del torneo del KO al remontar frente al Discalzas un encuentro que se le puso muy cuesta arriba después de que la escuadra cedeiresa sorprendiese en el tramo inicial del partido. Sin embargo, entre el cansancio y la escasez de efectivos, el resultado acabó siendo favorable para el cuadro naronés.
Aunque las de O Val trató de hacerse con el control del partido a través de la posesión, en realidad las primeras ocasiones fueron para el Discalzas con un par de llegadas ganando la espalda de la defensa rival. Pero, aunque estas acciones no encontraron el premio buscado, a la tercera y a la cuarta, el cuadro cedeirés sí tuvo la efectividad que le había faltado antes para cobrar dos goles de renta cuando no se había disputado ni un cuarto de hora de la gran final.
Así que a O Val B le tocó ponerse manos a la obra para reducir distancias. Y, aunque apenas fue capaz de crear acciones de verdadero peligro, el cansancio que fue apareciendo con el paso de los minutos hizo que una llegada a la media hora de juego se tradujese en el tanto que reducía distancias antes un rival que, además perdió por lesión a una de sus jugadoras. De todas maneras, la ventaja siguió siendo para la escuadra visitante a la hora de llegar el descanso del choque.
Empuje
El gol con el que O Val restableció la igualdad en el marcador nada más empezar la segunda parte fue el anuncio de que el partido se le podía hacer muy largo a la escuadra cedeiresa. De todas formas, sus salidas a la contra –en especial las realizadas a través de la velocidad de Paula Rey– siguieron creando peligro a un equipo que estaba en plena tarea de acoso y derribo sobre la portería de la escuadra rival.
A pesar de que O Val B lo intentó de todas las maneras posibles –a través de jugadas combinativas, de acciones a balón parado, de arrancadas individuales...–, los minutos fueron pasando sin que el marcador se moviese. Pero, a poco menos de un cuarto de hora del final, una pelota suelta en la frontal tras una acción ofensiva valexa fue empotrada en la escuadra por Andrea Penín para poner a la suyas por delante. Y, a pesar de que su rival lo intentó hasta el final, el título volvió a vestirse de rojiblanco.











