Pedro Delgado se hace grande en Canadá
"Cuando se confirmó la medalla rompí a llorar y a celebrarlo", señala el palista júnior de Pontedeume tras el bronce en K-4 en el Campeonato del Mundo

Le quedaba una bala a la representación de Pontedeume en el Campeonato del Mundo sprint júnior y sub 23 de Canadá. Y el revólver en forma de K-4 disparó hacia el podio y no erró. El palista del Náutico Firrete Pedro Delgado y sus compañeros de tripulación David Cosmos, Diego Feijoo y Martín González protagonizaron la primera de las medallas conseguidas por la delegación española en la competición del lago Banook.
Fue en una emocionante prueba júnior de 500 metros, esas en las que si parpadeas te lo pierdes, esa final a la que el eumés había logrado su billete directo tras una gran cita clasificatoria en la que fueron terceros. “La regata se nos hizo un poco larga, se notó el viento en contra, fue dura”, señalaba el palista sobre la final, “pero hicimos una buena salida y sobre todo un buen final, que es lo mejor se nos da”.
Y es que con Hungría en cabeza prácticamente desde el inicio, las restantes plazas se alternaban entre otras seis embarcaciones. Diferencias mínimas y ritmos máximos los que ofrecieron todos los palistas en la lámina de agua canadiense, protagonizando una final de infarto en la que, incluso, en un primer momento el K-4 español figuraba en segunda posición, por detrás, precisamente, del húngaro –1:30.02–.
Tras la correspondiente revisión y foto de llegada, Delgado y sus compañeros pasaron a una asimismo celebrada tercera posición, con Alemania en la segunda con unos apretadísimos tiempos de 1:30.61 y 1:30.56. Lo dicho, un parpadeo. "Cuando llegué a la meta, desde mi posición –la cuarta–, no era capaz de ver pero mis compañeros me decían que sí, que sí, superconvencidos, ¡qué somos segundos o terceros”, contaba alegre Delgado, “yo estaba un poco pez y no tenía ni idea pero al confirmalo rompí a llorar y a celebrarlo. La verdad no sé muy bien cómo explicar lo que siento ahora”
Casi 25 años
Este baile de plazas no mermó en absoluto la alegría de estos cuatro jóvenes palistas que conseguían con su actuación estrenar el casillero español y volver a traer a la villa una presea en la modalidad sprint –Martín López lo había logrado sobre 5.000 metros también en júnior–. “No fue un año fácil para mis compañeros Martín y Mateo y para mí, que era totalmente impensable en febrero. Pero gracias a David Novas, que siempre confió en nosotros, pudimos lograr cosas como esta”, señala el eumés que asimismo quiso hacer extensivo este agradecimiento a “mi familia, amigos, a mis entrenadores Ángel y Óscar y a nuestro patrocinador Metal Eume. A todos por estar siempre ahí y confiar en nosotros”.
Delgado recoge así el legado del mítico canoista del club eumés David Curbeira, Curri, incluso superándolo casi medio siglo después. Si el pasado de la entidad eumesa remaba en canoa con Curbeira –oro y bronce europeo júnior en 1.000 y 500 metros en 2002–, ahora lo hace en kayak. Eso sí, en ambos casos en el continente americano, ya que la participación de este último en el Mundial 2001 fue en Brasil y Delgado lo hizo un poco más al norte, en Canadá.
El trabajo de la cantera del Náutico Firrete vivió el viernes una de sus mayores celebraciones en las últimas décadas con un Delgado que si el pasado año se quedó a las puertas de entrar en la selección, este año estas se abrieron de par en par y con banda sonora de Queen. "A veces las cosas tardan en llegar”, decía a este diario el eumés tras su billete para el combinado español.
En su caso no mucho y con un premio muy trabajado. La historia de Delgado, o la de su lesionado compañero Óscar Allegue, no acaba aquí este verano, queda el Europeo –"vamos a por él”, añadía– a finales de este mes. Así que la magnificencia eumesa puede asimismo seguir conquistando territorios.













