El “por fin” del palista eumés Pedro Delgado
El del Náutico Firrete de Pontedeume competirá en el Mundial y Europeo júnior, a los que acudirá con su compañero sub 23 Allegue

Desde Verducido o desde Trasona. Óscar Allegue y Pedro Delgado González tuvieron diferentes pistas de despegue, pero los dos palistas del Náutico Firrete de Pontedeume compartirán el mismo lugar de aterrizaje, el Campeonato del Mundo de Canadá y el Europeo de Hungría. Los eumeses se sentarán en ese avión que los llevará a estas importantes citas, junto con el resto de la selección sub 23 –en el caso del primero– y júnior, en el del segundo.
Y es que si hace poco más de un mes Allegue conseguía el pasaporte para estas competiciones, el jueves lo hizo, para su debut con la selección, su compañero Delgado. Lo alcanzó al ocupar la tercera posición en el K-1 500 metros en el selectivo dirimido en un embalse asturiano en donde “todavía quedan muchas horas”, señalaba visiblemente contento el palista, ya que en esta misma lámina de agua el viernes tendrá lugar la prueba clasificatoria sobre mil metros y posteriormente la Copa de España de sprint olímpico.
“Estoy muy contento, es una gran satisfacción haber cumplido el objetivo”, contaba Delgado desde un emplazamiento que se ha convertido en un punto de inflexión en su carrera deportiva. El eumés, que ya se quedó a las puertas en su primer año júnior de entrar en el combinado nacional, lo ha logrado doce meses después, recibiéndolo con, si cabe, mucha más alegría.
“Por fin”, decía el de la villa, “a veces las cosas tardan en llegar”, pero con una meta tan clara y tan suculenta como el citado billete a Halifax y al Europeo de Szeged, el trabajo del eumés ha estado encaminado a la línea que acaba de cruzar. Una alegría, sin duda, doble, al poder compartir esta gesta con su compañero de equipo y amigo Óscar Allegue, demostrando, una vez más, que la cantera eumesa sigue produciendo campeones. “No somos muchos, pero los que somos le damos bien”, señalaba entre risas el nuevo palista de la selección española júnior.
Empuje y seguridad
Y es que, tras la anulación del que hubiese sido el primer selectivo en Verducido por el viento, Delgado se lo jugaba todo a la carta asturiana. Y la mano le salió a la perfección. Serán cinco los nombres que formen en la competición norteamericana y el eumés tiene ya un sitio asegurado en el K-4 500 y seguramente repetirá presencia mundialista en otras regatas.
El nuevo fantástico eumés celebró el jueves la primera victoria en una batalla acuática que continuará con la distancia de mil metros. Una prueba cuyas semifinales se movieron a la mañana del viernes, precisamente, por el viento reinante en Trasona. Un cambio que no afecta al palista local.
“No me importa”, relataba Delgado, al que el empuje dado por esta clasificación servirá de combustible para seguir destacando en Asturias. Eso sí “saber que ya estás clasificado te da cierta tranquilidad, seguridad, pero lo voy a intentar hasta el final”, añadía. Y es que en esta regata individual del kilómetro, el primero se aseguraría la plaza asimismo en Mundial y Europeo, mientras que la citada Copa de España repartirá los lugares para el 200. Siempre teniendo en cuenta que “la prioridad son las embarcaciones de equipo”, como señala su técnico Óscar Calvo.
Un preparador al que Delgado quiso agradecer tanto la consecución de esta gesta como todo su apoyo. Un agradecimiento que hizo extensivo a David Novas, en ambos casos “por estar siempre ahí”. También en Asturias formó su compañero Daniel Beceiro, en su caso como júnior de primer año y con el objetivo de “ir cogiendo experiencia y ver el nivel”, como señala Calvo, orgulloso de su pupilo. “Lo hizo muy bien”, añadía. Y tan bien lo puede seguir haciendo para, al igual que su compañero Delgado, en un año pasar a formar parte de la lista de magníficos eumeses. El ejemplo lo tiene en casa, con el Eume como punto de partida.












