Los cedeireses Damián Suárez y Lucas Riola, mucho más que oro y plata
Los “golden boys” de la villa hacen historia en la Copa de Europa júnior de Quarteira con sus primeras preseas individuales

Todo fueron máses en el épico estreno en triatlón para unos “golden boys” cedeireses que ayer en Quarteira pusieron otro baño de metal a su superficie todavía en construcción. Más velocidad en el agua, sobre la bici, corriendo y, especialmente, más inteligencia, y también fortuna, que en un pasado reciente en esta Copa de Europa como fue su concurso del pasado año.
En esa mirada hacia atrás, Damián Suárez había finalizado cuarto y Lucas Riola, tras sufrir un golpe en la natación, lo había hecho mucho más retrasado. Los cedeireses, un año más sabios y con doce nuevos meses de trabajo en sus piernas, dieron el gran salto. Un brinco con el que Suárez y Riola consiguieron las primeras medallas individuales para su cuenta personal en una recta final fratricida en la competición sprint portuguesa.
Un oro y una plata que para su técnico Xan Suárez se podían intuir por el gran momento de forma en el que ambos llegaban. “Estamos muy contentos. Venían muy bien y estas pruebas son muy difíciles, hay mucho nivel y muchas variables”, analizaba el preparador cedeirés y padre de Damián. Y de hecho, estas variables con las que tuvieron que lidiar ya se presentaron tras la natación.
Un primer trazado en el agua del que Suárez salió en cabeza e intentó mantenerla sobre la bicicleta. Sin embargo un enorme pelotón perseguidor hacía muy complicada esta huida local y ambos optaron por volver al grupo tras vuelta y media. Una decisión valiente e inteligente –"cuando estás entrenando no corres con esa cantidad de gente y también tienes que saber no frustrarte al volver al pelotón”, señalaba el técnico– como quedó plasmado en su podio posterior.

El estudio previo del trazado y lo aprendido gracias a su experiencia del pasado año pusieron las bases del podio, que ya comenzaba a verse más claro tras la salida de la segunda transición como primero y segundo. Un trabajo en equipo, entre amigos, compañeros de fatigas, que pudieron disfrutar de un trazado a pie solos, aumentando poco a poco la distancia con sus perseguidores.
Ahora sí
“Cuando vi que a falta de poco más de dos kilómetros llevaban una renta de 20 segundos vi que había opciones”, relataba emocionado su entrenador. “Se lo jugaron en el último kilómetro”, añadía. Y ahí Suárez tenía una marcha más para finalmente conseguir un oro que también salpicó a un Riola plata. La llegada a meta supo a alegría, a alivio y a confirmación del trabajo realizado.
Y todo ello quedó plasmado en el emotivo abrazo que ambos se dieron al cruzar la meta. “Fue todo perfecto”, resumía un Suárez que, como premio personal “quizá les dé la mañana libre mañana”, contaba entre risas de regreso a Cedeira –con pausa en Pontevedra para dejar a Damián con el grupo de Gómez Noya–. Un viaje de vuelta muy especial y con una perenne sonrisa. Eso sí, pensando ya en una Copa de Europa de Torremolinos en la que, con esta carta de presentación, Suárez y Riola serán los rivales a batir para conseguir los billetes para un Europeo pasarela hacia el Mundial.
Natalia Castro, del Delikia, finalizó como la tercera mejor española
En la cita júnior estuvo también su compañero Samu Sánchez al que no le acompañó en esta ocasión la fortuna. Saliendo mal del agua y en el tercer grupo de bici, el cedeirés no llegó a meterse del todo en carrera, finalizando en el lugar 50. En la cita femenina, Inés Serantes no pudo finalizar la cita. Al igual que el día anterior su compañera Lucía Piñón –todavía sub 23– en la carrera absoluta, tras rompérsele las gafas en la natación. Una prueba absoluta en la que Natalia Castro fue decimosexta –tercera española– y rebajando en dos minutos su marca a pie, mientras que Iratxe Arenal –Náutico Narón– ocupó la vigésimo novena plaza.









