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El pasado día 7, festividad de San Julián, patrono de la ciudad, en un Teatro Jofre abarrotado de público, Rafael Pillado Lista, fue debidamente reconocido y homenajeado por el Ayuntamiento ferrolano, al que acompañaban los ediles de la corporación municipal  de Lugo. La Medalla de Oro de Ferrol venía a premiar la azarosa vida y las acciones de este veterano sindicalista, en aras de la Libertad, la Democracia y unos derechos laborales justos.

Conocí a Rafael Pillado Lista hace mas de 50 años, cuando yo era un joven aprendiz de periodista, encuadrado  en la Redacción de la Delegación ferrolana de “La Voz de Galicia”, y Rafael era un militante clandestino del movimiento obrero mas beligerante contra la dictadura franquista. De su mano iban las primeras Comisiones Obreras en Ferrol, concretamente las organizadas en los astilleros de la empresa estatal Bazán.

Creo recordar que me fue presentado, en el antiguo edificio de los Sindicatos Verticales del Cantón, hoy desaparecido, por mi buen amigo y compañero periodista del mencionado diario José Torregrosa.

Desde aquel momento fui testigo del sacrificio y de la valentía personal de aquellos obreros del ramo del metal, que se dejaron la piel, y algunos años de su vía en la cárcel, para obtener unos derechos laborales, sociales y políticos, que hoy nos pudieran parecer normales y obvios, pero que entonces prohibía el régimen del franquismo. No existían ni por asomo.

Pasados los años, de continua lucha, incluidos los luctuosos suceso del 10 de marzo de 1972, su detención, puesta a disposición del Tribunal de Orden Público, que así se denominaba el tribunal represor de la dictadura, y su consiguiente condena a prisión. Tras su jubilación, Rafa Pillado debió de continuar luchando judicialmente para obtener una resolución compensatoria por la grave afectación que sufre debida al maldito amianto.

Afortunadamente, y pese a la oposición de los letrados de Navantia, una reciente resolución judicial firme avala la victoria de Rafael en su lucha contra la empresa mencionada, que tendrá que abonarle 128.000 euros, como indemnización. Pillado ha sido la cabeza visible de esta “causa colectiva” contra el amianto.

Hemos de felicitar a la Corporación ferrolana, que, por unanimidad, otorgó la Insignia de Oro de la ciudad a Rafael Pillado como justo homenaje por la lucha sindical y política que desarrolló a lo largo de su vida laboral. Según propia confesión de Rafa, él seguirá su lucha por la Libertad y la Democracia mientras siga viviendo y las fuerzas físicas no le abandonen.

Quiero, desde esta columna periodística, sumar mi homenaje y reconocimiento personal a este amigo, personaje fundamental para entender la historia del movimiento sindical obrero y político en Ferrol, Galicia y España. Un gran abrazo, Rafa. Eres uno de esos “Hombres Buenos”, que por desgracia, son escasos.

Antes de finalizar, me gustaría resaltar que, afortunadamente, Rafael Pillado ha recibido, en vida, este merecidísimo homenaje. Y aunque nada tienen que ver sus trayectorias personales, todavía quedan silenciadas las vidas de otros ferrolanos, ya fallecidos, que deberían haber sido reconocidos por la primera institución ferrolana, por su contribución a la historia cultural, literaria y periodística de Ferrol. Quiero referirme a Mario Couceiro Bescos, periodista, escritor y cronista oficial de Ferrol, amén de Álvaro Paradela, “Amaro Orzán”, medico rural, brillante escritor y afortunado creador del término “Ferrolterra”, ya que merecen ese homenaje oficial solicitado. Yo lo creo justo y necesario.